jueves, 4 de julio de 2019

Las Lentes de Contacto y el verano


Ya estamos en verano y hay que reconocer que, si las lentes de contacto son muy cómodas en cualquier época del año, en verano, en comparación con las gafas, lo son más.


No tenemos que preocuparnos del sudor que hacer que resbale la gafa y podemos ir a la piscina y la playa cómodamente, además de poder usar la gafa de sol que más nos gusta




No obstante, ahora necesitan un poco más de cuidado:


En las piscinas y en las playas, puede haber un aumento del riesgo de irritaciones e infecciones, entre las que se encuentran las conjuntivitis debido al calor, a las sustancias químicas del agua y la sal marina provocando conjuntivitis irritativas, víricas o bacterianas propios de esta época del año. Ojos rojos, escozor, quemazón, hipersensibilidad a la luz, sensación de cuerpo extraño y lagrimeo son algunos de los síntomas comunes que alertan de la presencia de conjuntivitis.


El Colegio Nacional de Ópticos-Optometristas recomienda extremar las precauciones higiénicas. Para prevenir la irritación y los contagios en el ojo, lo mejor es utilizar gafas para nadar y bucear encima de las lentes de contacto y evitar el contacto de los ojos con el agua.


Después del baño enjuaga las lentillas con la solución de mantenimiento que uses habitualmente para el cuidado y desinfección de tus lentes para que prevenir gérmenes.


No te quites las lentillas nada más salir del agua, para que la lente se hidrate con la lágrima del ojo


No prolongues el tiempo establecido de las lentillas desechables


Dejar respirar al ojo, esperando media hora al levantarse por las mañanas para ponerse las lentes de contacto y quitándotelas media hora antes de dormir.


El aire acondicionado y el calor y el habiente seco puede hacer que se sequen tus lentes de contacto, para evitarlo, utiliza la lágrima artificial que te recomiende tu óptico.


Si tienes los ojos rojos, lloroso o hinchados deja de utilizarlas hasta que vuelva todo a la normalidad.


Es muy importante que recuerdes usar gafas de sol, ya que protegen los ojos y evitan que entren agentes alérgenos, el efecto secante del calor o el viento.


Y como siempre te recomendamos, si tienes dudas, consulta en tu óptica.