martes, 23 de mayo de 2017

Y tú … ¿Cómo te maquillas? Es importante para la salud de tus ojos

Maquillarte los ojos forma parte de tu rutina diaria. Los productos que usas y cómo los aplicas te ayudan a tener unos ojos bonitos, pero también pueden hacerles daño. ¿Sabes por qué?

María se maquilla los ojos como toda una experta. Los lleva siempre perfectamente delineados, pero cuando termina de maquillarse con todo esmero cada mañana el tocador parece un área de desastre: botes abiertos y sin tapar, brochas y aplicadores por todas partes, polvos derramados…  Ana no tiene ni cinco minutos para dedicarle al maquillaje de los ojos antes de salir corriendo de casa, por lo que se maquilla ¡en el trayecto al trabajo! Guarda la bolsa de los cosméticos en la guantera y entre semáforo y semáforo, va haciendo lo que puede. Si algo se le olvida, recurre a unas muestras de cosméticos que le dieron hace ni se sabe, y si no, le pide prestado lo que necesita a su compañera de oficina…
¿Te resulta familiar? Con la mejor de las intenciones las mujeres podemos cometer muchos errores al maquillarnos los ojos y esos errores pueden ser perjudiciales para ellos.
Aquí os dejamos una lista de consejos para que el maquillaje de los ojos no resulte peligroso para los mismos:
·        La limpieza es algo vital: ¿verdad que no se te ocurriría servirle comida a tu familia en los platos sucios? ¿O preparar los alimentos sin lavarte las manos? Pues extiende los mismos principios al área del maquillaje, a la bolsa de los cosméticos y a los envases de los mismos. Al mantenerlos limpios evitas la contaminación con bacterias y hongos peligrosos que pueden provocar una infección en los ojos. Como regla de oro: lávate bien las manos antes de aplicarte el maquillaje y procura que todo lo que utilices esté limpio. En especial, no dejes el aplicador del rímel sobre el tocador o el lavabo. Cierra bien los envases y mantenlos limpios.
·        No humedezcas los productos: no utilices agua y mucho menos saliva para humedecer los cosméticos de los ojos, para evitar la contaminación con bacterias.
·        Tus cosméticos son tuyos… y de nadie más: ¿le pedirías a alguien prestada la cuchara que acaba de llevarte a la boca? Por las mismas razones de higiene, los cosméticos, especialmente los de los ojos, no se comparten tampoco. Y ten cuidado con las muestras de los grandes almacenes. Si tienes que probar un producto, aplícalo con un aplicador desechable.
·        ¿Maquillarse con el coche en marcha? ¡Ni se te ocurra! Además de lo peligroso que resulta para ti y los otros conductores, si tienes que frenar súbitamente o una sacudida del coche mientras te maquillas puede lesionarte el ojo.
·        Utiliza solamente cosméticos indicados para maquillar los ojos: si se te acabó el delineador, no lo sustituyas por un lápiz labial. Podrías llevar contaminación de la boca a los ojos. ¡No es una buena idea!
·        Si te causa irritación, ¡descártalo!: si eres alérgica a un producto determinado o te causa molestias en el ojo, se enrojece o te causa escozor (picazón), échalo a la basura sin pensarlo dos veces. Consulta con el médico si la irritación del ojo persiste.
·        El maquillaje de ojos caduca: aunque no lo parezca, porque la sombra es en polvo, o el envase esté casi lleno porque no lo usas con frecuencia, debes renovar los cosméticos con regularidad. Elimina el bote del rímel después de 2 o 3 meses o si el rímel ya está seco y grumoso. Sustituye el resto cada seis meses.
·        ¡Ojo con la temperatura! No dejes los cosméticos en el coche en donde estarán expuestos al exceso de calor y frío, eso puede alterar su fórmula y la efectividad de los conservantes que contienen.
·        Si tienes una infección en los ojos, no te maquilles: tira los productos que estabas usando cuando comenzó la infección para no volver a infectarte. Además, evitarás irritar el ojo todavía más.


Recuerda que la salud de tus ojos es lo más importante y que para estar guapa no es necesario estropearlos.

jueves, 18 de mayo de 2017

Los rayos ultravioleta y la salud de tus ojos

El estilo de las gafas de sol que lleves es muy importante para tener una imagen “a la moda”, pero además deben cuidar a tus ojos, protegiéndolos de la radiación ultravioleta. Porque cuando se trata de tus ojos, un solo par te tiene que durar toda la vida.



¿Qué son los rayos ultravioleta?

Los rayos ultravioleta son formas invisibles de la energía solar que pueden causar cáncer y quemaduras en la piel, además de enfermedades en los ojos.

Hay tres tipos de rayos ultravioleta:

Los rayos UV-A: son mayormente absorbidos por el cristalino del ojo. Investigaciones señalan una relación entre la exposición a estos rayos y la presencia a largo plazo de cataratas y daño en la retina, incluyendo la degeneración macular asociada con la edad. Aunque la exposición a estos rayos es la que produce en un bronceado agradable en la piel, también causan el envejecimiento de la piel y arrugas.

Los rayos UV-B: son los responsables de las quemaduras y cáncer en la piel, también causan fotoqueratitis, una quemadura dolorosa en los ojos. Alrededor de la mitad de toda la radiación UV-B también es bloqueada por la atmósfera.

Los rayos UV-C: esta es la radiación ultravioleta más dañina, pero es bloqueada por la atmósfera de la tierra.

¿Cómo estamos expuestos a estos rayos?

Todos estamos expuestos a los rayos UV pero algunos estamos más expuestos que otros. Si pasas largas horas bajo el sol, ya sea practicando deportes o trabajando al aire libre, corres mayor riesgo a los efectos dañinos de los rayos UV. En estos casos necesitas protección contra los rayos UV. 

Otras actividades que nos exponen a altas intensidades de estos rayos son las camas bronceadoras, las luces fosforescentes o tomar ciertos medicamentos (tetraciclinas, píldoras anticonceptivas, tranquilizantes) que incrementan la sensibilidad a la radiación UV

Además, los ojos de los niños son particularmente susceptibles porque usualmente pasan mayor tiempo bajo el sol que los adultos y sus ojos, al no estar completamente formados, permiten la infiltración de más rayos UV.

¿Cómo afectan los rayos ultravioleta a mis ojos?

Además de causar cáncer en la piel, los rayos UV pueden dañar tus ojos permanentemente. Las células en los ojos, al contrario que las de la piel, no tienen la habilidad de regenerarse. Así es que cuando expones tus ojos a los rayos UV, te arriesgas a padecer de cataratas, daños en tu retina, fotoqueratitis, cáncer en los párpados y la piel alrededor de tus ojos y otras enfermedades dolorosas que te pueden dejar parcialmente o completamente ciego en un futuro.

El ojo puede protegerse sólo cuando la radiación UV no es muy intensa o no dura mucho tiempo. La cornea y los lentes cristalinos juntos absorben todos los rayos UV-B y el 98% de los rayos UV-A bajo condiciones razonables. Cuando la exposición es excesiva puede ocasionar daños severos.

Algunos ejemplos:

El no utilizar lentes de sol con protección UV en días muy soleados, puede causar una queratitis dolorosa (inflamación de la córnea). Afortunadamente, esta condición es temporal y se puede tratar fácilmente.

Como la exposición a la luz UV daña el ojo y es acumulativa durante tu vida, debes asegurarte de usar gafas de sol con lentes que ofrezcan una completa protección UV.  El hecho de que una lente sea oscura, no significa que tenga protección UV — por el contrario, puede significar un gran riesgo para el usuario porque el color oscuro hace que la pupila se dilate, permitiendo que pase más luz y radiación UV dentro del ojo.  Es por eso que la protección 100% contra los rayos UV cada día gana más importancia para prevenir la degeneración macular o el desarrollo de cataratas a largo plazo.

Protección para sus ojos

Aunque la atmósfera nos protege de la radiación UV-C, necesitamos protección de la radiación UV-B y de la UV-A. Las lentes fotosensibles son una buena opción ya que absorben los rayos UV-B y UV-A, ofreciendo el máximo de protección.  De hecho, la radiación UV-A es lo que causa que el material fotosensible cambie de claro a oscuro.


Es importante señalar que no todas las lentes fotosensibles o solares plásticas ofrecen un 100% de protección UV. Pregúntale a tu profesional de la salud visual si tus lentes proporcionan protección total y siempre adquiere tus gafas en una óptica.  Porque hay que cuidar del único par de ojos que tendrás en esta vida.