miércoles, 23 de noviembre de 2016

La degeneración macular o DMAE

La degeneración macular, también conocida como degeneración macular asociada con la edad (DMAE) es la principal causa de pérdida de visión en personas de la tercera edad.  En casos muy infrecuentes esta enfermedad de los ojos también puede afectar a los niños. Sigue leyendo para aprender como reconocer los síntomas de esta enfermedad de los ojos y qué se sabe acerca de cómo retardar su progresión.

La mácula es una parte de la retina.  Su función es permitirnos ver detalles y colores en la parte central de nuestra visión, o sea cuando nos enfocamos directamente hacia donde nuestros ojos apuntan.  La visión central se utiliza para leer, ver televisión, reconocer caras y conducir, entre otras actividades.  La degeneración de la mácula causa distorsiones o una falta de claridad en esta visión central.  No afecta nuestra visión periférica o lateral (hacia los lados).

No se sabe la causa precisa de la degeneración macular.  Si se sabe que tiene que ver con cambios en el flujo sanguíneo dentro de la retina que causan la formación de depósitos y de nuevos vasos sanguíneos dentro de la mácula que pueden sangrar y dañar a las células que la componen.  El porqué de este proceso sigue bajo investigación.

Ciertas personas tienen mayor riesgo de desarrollar DMAE:

           Las personas de más de 60 años de edad
Las personas de raza blanca o caucásica
Las personas con una historia familiar de degeneración macular
Las personas con alguna enfermedad cardiovascular como la presión sanguínea alta, o que hayan sufrido un ataque cardíaco o una apoplejía (derrame)
Las personas que fuman
Las personas obesas
Las mujeres tienen mayor tendencia a desarrollar degeneración macular y les puede ocurrir a una edad más joven

La detección temprana de los síntomas de la DMAE es importantísima para preservar la visión.  Se recomienda que todas las personas mayores de los 60 años visiten al especialista una vez al año para hacerse un examen completo de la vista, incluyendo una evaluación de la retina.
Además, hay síntomas de alerta que no debes ignorar.  Si notas alguno de los siguientes síntomas, haz cita inmediatamente con tu profesional de la salud visual:

Dificultad para leer
Necesitas más luz para poder ver bien
Tienes problemas para ver de noche
No ves bien al conducir
Estás teniendo problemas para reconocer las caras
Tienes un punto ciego directamente hacia el frente de tu visión
Tienes distorsiones en tu visión. Por ejemplo, las líneas rectas te parecen onduladas.

Así como se desconoce la causa de la degeneración macular, aún no se ha descubierto una cura.  Pero si hay varios tratamientos con láser o a base de inyecciones en el ojo que pueden ayudar a retrasar la progresión de la enfermedad.  Tu oftalmólogo puede determinar si son las medidas correctas en tu caso específico.  El o tu óptico también te pueden recomendar lentes especiales para aprovechar la visión que te queda.

Algunos estudios han demostrado que las vitamina A, C, D y E, junto con zinc, pueden retrasar la progresión de la enfermedad. Actualmente se están realizando estudios para ver si la luteína y la zeaxantina, dos antioxidantes que se encuentran en los vegetales de hoja verde, podrían hacer lo mismo.


Mientras tanto, sigue nuestras recomendaciones: Un examen de la vista anual si tienes más de 60 años, y mantenerte en guardia contra los síntomas de la enfermedad.