miércoles, 28 de diciembre de 2016

No sólo se trata de corregir los problemas visuales, sino de proteger tus ojos …

Independientemente de si necesitas o no corrección en la vista, es importante proteger tus ojos de otros peligros que nos rodean…

Algunos son:
Los golpes
Si trabajas en un ambiente peligroso como una zona de construcción o un taller, o practicas juegos de pelota o haces deportes de alto riesgo − es imprescindible que uses gafas especiales de protección. Esto es de especial importancia también para los niños.
¿Sabías que…?
·        Casi la mitad de las lesiones traumáticas a los ojos se relacionan con los juegos de pelota
·        El 45% de estas ocurren en niños menores de 14
·        El 90% de las lesiones se pueden evitar con la protección adecuada

El policarbonato es un material que se utiliza para fabricar lentes resistentes a los golpes, y cuando se combina con materiales de armazones fuertes, ofrece una formidable protección visual.
Hay otros peligros que no son tan obvios.  Por ejemplo, los causados por la luz solar, como los rayos ultravioletas (UV) y el resplandor (luminosidad intensa). Es igual de importante proteger tus ojos de estos elementos que no solo son molestos, sino peligrosos para tu vista.
Los rayos UV
Todos los días — soleados o nublados, de la primavera al invierno — te expones a rayos ultravioletas perjudiciales. Puedes no darte cuenta de ellos, pero están allí.  La radiación UV es invisible, pero dañina.
¿Sabías que…?
·        La luz UV del sol puede “quemar” la superficie ocular y producir en el ojo tumores benignos de coloración amarillenta
·        La exposición prolongada a la nociva radiación UVA y UVB puede contribuir con el tiempo al desarrollo de graves afecciones o enfermedades de la vista asociadas a la edad
·        Estas enfermedades incluyen cataratas y degeneración macular, la principal causa de ceguera en la gente mayor de 60
·        Solamente los materiales o tratamientos de los lentes que proporcionen protección absoluta tanto contra los rayos UVA como UVB protegen totalmente a tus ojos de los nocivos rayos del sol. Exige 100% de protección UV siempre que te hagas gafas nuevas o que compres gafas para el sol.

El deslumbramiento
El deslumbramiento es un exceso, a veces peligroso, de luz intensa, y puede producirse de día o de noche. Este resplandor puede ocasionar estrabismo, fatiga ocular y, en casos extremos, hasta ceguera transitoria.
¿Sabías que…?
·        De día, el resplandor puede ocurrir al cambiar de un lugar cubierto a otro al aire libre, al pasar de la sombra a la luz del sol, o como consecuencia de la luz que se refleja en las superficies, como la de los automóviles o de las aceras.
·        De noche, el resplandor puede producirse por los faros de los vehículos cuando manejas, o por los reflejos brillantes de las calles mojadas, incluso por los carteles iluminados.
·        El resplandor puede perjudicar tu comodidad visual y la calidad de tu visión, con la consecuente disminución de tu salud visual.

Los tratamientos anti-reflejantes (AR) están disponibles para muchos tipos de lentes y su finalidad es ayudar a proteger tus ojos. Los tratamientos AR tienen comprobada eficacia en reducir significativamente el resplandor y aumentar a su vez el confort visual.

Existen otros peligros que acechan a nuestros ojos, como, por ejemplo, la luz azul de los aparatos electrónicos… Así que, para cualquier duda o ampliar información, consulta siempre a tu óptico de confianza para que te dé la solución más eficaz al problema

miércoles, 23 de noviembre de 2016

La degeneración macular o DMAE

La degeneración macular, también conocida como degeneración macular asociada con la edad (DMAE) es la principal causa de pérdida de visión en personas de la tercera edad.  En casos muy infrecuentes esta enfermedad de los ojos también puede afectar a los niños. Sigue leyendo para aprender como reconocer los síntomas de esta enfermedad de los ojos y qué se sabe acerca de cómo retardar su progresión.

La mácula es una parte de la retina.  Su función es permitirnos ver detalles y colores en la parte central de nuestra visión, o sea cuando nos enfocamos directamente hacia donde nuestros ojos apuntan.  La visión central se utiliza para leer, ver televisión, reconocer caras y conducir, entre otras actividades.  La degeneración de la mácula causa distorsiones o una falta de claridad en esta visión central.  No afecta nuestra visión periférica o lateral (hacia los lados).

No se sabe la causa precisa de la degeneración macular.  Si se sabe que tiene que ver con cambios en el flujo sanguíneo dentro de la retina que causan la formación de depósitos y de nuevos vasos sanguíneos dentro de la mácula que pueden sangrar y dañar a las células que la componen.  El porqué de este proceso sigue bajo investigación.

Ciertas personas tienen mayor riesgo de desarrollar DMAE:

           Las personas de más de 60 años de edad
Las personas de raza blanca o caucásica
Las personas con una historia familiar de degeneración macular
Las personas con alguna enfermedad cardiovascular como la presión sanguínea alta, o que hayan sufrido un ataque cardíaco o una apoplejía (derrame)
Las personas que fuman
Las personas obesas
Las mujeres tienen mayor tendencia a desarrollar degeneración macular y les puede ocurrir a una edad más joven

La detección temprana de los síntomas de la DMAE es importantísima para preservar la visión.  Se recomienda que todas las personas mayores de los 60 años visiten al especialista una vez al año para hacerse un examen completo de la vista, incluyendo una evaluación de la retina.
Además, hay síntomas de alerta que no debes ignorar.  Si notas alguno de los siguientes síntomas, haz cita inmediatamente con tu profesional de la salud visual:

Dificultad para leer
Necesitas más luz para poder ver bien
Tienes problemas para ver de noche
No ves bien al conducir
Estás teniendo problemas para reconocer las caras
Tienes un punto ciego directamente hacia el frente de tu visión
Tienes distorsiones en tu visión. Por ejemplo, las líneas rectas te parecen onduladas.

Así como se desconoce la causa de la degeneración macular, aún no se ha descubierto una cura.  Pero si hay varios tratamientos con láser o a base de inyecciones en el ojo que pueden ayudar a retrasar la progresión de la enfermedad.  Tu oftalmólogo puede determinar si son las medidas correctas en tu caso específico.  El o tu óptico también te pueden recomendar lentes especiales para aprovechar la visión que te queda.

Algunos estudios han demostrado que las vitamina A, C, D y E, junto con zinc, pueden retrasar la progresión de la enfermedad. Actualmente se están realizando estudios para ver si la luteína y la zeaxantina, dos antioxidantes que se encuentran en los vegetales de hoja verde, podrían hacer lo mismo.


Mientras tanto, sigue nuestras recomendaciones: Un examen de la vista anual si tienes más de 60 años, y mantenerte en guardia contra los síntomas de la enfermedad.

martes, 5 de julio de 2016

La Presbicia o Vista Cansada


Con el paso del tiempo, es natural que el cuerpo vaya perdiendo flexibilidad y destreza. En este proceso de cambios, los ojos no son una excepción. Así, cualquier persona que tenga más de 40 años de edad puede tener síntomas de lo que se denomina presbicia o vista cansada una condición de la vista que también se conoce como vista cansada y que se caracteriza por la dificultad para enfocar los objetos de cerca.
 

¿Te cuesta leer letras pequeñitas muy de cerca? ¿Necesitas alejar el texto para poder enfocar bien? Si tienes más de 40 años de edad, es posible que el paso del tiempo esté comenzando a notarse en tus ojos. A medida que envejecemos, los cristalinos del ojo van perdiendo su flexibilidad, lo que causa problemas para enfocar con claridad los objetos cercanos. Esto se llama presbicia o, comúnmente, vista cansada.

Para que podamos ver las imágenes con claridad, los rayos de luz entran al ojo, donde los cristalinos se curvan y enfocan los rayos sobre la retina. Los cristalinos cambian de forma para permitirle al ojo enfocar los objetos a diferentes distancias. Eso es lo que se conoce como refracción (la presbicia es un problema de refracción, y es común que se presente junto con otros errores de refracción como la miopía, la hipermetropía y el astigmatismo. Asimismo, es posible tener un tipo de error de refracción en un ojo y un error de refracción diferente en el otro).

Pero volvamos a la presbicia. Durante la infancia, los cristalinos comienzan a endurecerse lentamente y a perder la capacidad de cambiar de forma. Cuando llegamos a los 40 años de edad, los cristalinos ya pueden tener problemas para enfocar a una distancia corta, lo que hace que comiences a tener problemas de visión borrosa cuando tratas de realizar tareas que requieren un enfoque de cerca, como leer o enhebrar una aguja. Luego, los cristalinos continúan endureciéndose hasta alrededor de los 65 años.

Si estás en los 40 años, entonces, presta atención a estos síntomas:

·        Dificultad para leer letras pequeñas

·        Tener que sostener lo que lees a una distancia mayor que el largo de tu brazo

·        Problemas para ver los objetos cercanos

·        Visión borrosa al ver objetos a una distancia habitual

·        Dolores de cabeza

·        Fatiga visual

 

Si sientes alguna de estas señales, es importante que visites al óptico para que te haga un examen completo, con dilatación de las pupilas, y pueda recomendarte un tratamiento apropiado. En general, la presbicia se corrige con el uso de gafas o lentes de contacto. No dejes de consultarlo con un especialista.

Lamentablemente, la presbicia no puede prevenirse. Sin embargo, siempre hay cuidados que puedes tener para mantener la buena salud, y en este caso, la de los ojos. Por ejemplo, si trabajas muchas horas frente a un ordenador, se recomienda quitar tu vista del monitor durante 10 minutos por cada hora de trabajo y mirar a objetos lejanos, de esta forma forzaremos que el cristalino cambie de foco. La idea no es que dejes de leer en el monitor para leer tus apuntes en el papel, sino hacer que los ojos miren a objetos en la distancia y en distintas profundidades. Del mismo modo, asegúrate de usar una buena luz cuando leas, para ayudar a tus ojos a que puedan enfocar sin tanto esfuerzo.

Y por supuesto, visita a tu óptico al menos una vez por año, sobre todo si ya has atravesado la barrera de los 40.

martes, 28 de junio de 2016

Retinopatías


¿Qué es?

La retinopatía son las enfermedades que afectan la retina, el grupo de células sensibles a la luz que recubren la parte posterior del ojo. La retina contiene células nerviosas que traducen lo que ve en impulsos eléctricos. Estos impulsos son transmitidos al cerebro, que los interpreta.

La retina contiene muchos vasos sanguíneos. Las anomalías en estos vasos causan varias formas de retinopatía. La retinopatía puede causar pérdida parcial de la visión o ceguera total; puede desarrollarse lentamente o de repente; puede mejorar por sí sola en cualquier momento o causar daño permanente, según su causa y el grado de propagación.

 
Algunos tipos de retinopatía no tienen una causa clara. No obstante, casi todas las formas de retinopatía están causadas por una enfermedad desconocida. Los tipos de retinopatía causadas por enfermedades incluyen:

Retinopatía del prematuro: ocurre en algunos niños prematuros o nacidos con bajo peso. Los vasos sanguíneos de la retina se desarrollan en la parte posterior del ojo y cubren el área de la retina. En un niño prematuro, no hay tiempo suficiente para que este proceso termine. Las etapas iniciales de la enfermedad causan daños leves sin la presencia de síntomas claros. En las etapas más avanzadas, la retina puede desprenderse y causar ceguera.

Retinopatía diabética: se desarrolla en personas con diabetes. Existen dos tipos de retinopatía diabética que pueden causar la pérdida de la visión: retinopatía no proliferativa y retinopatía proliferativa.

En la retinopatía no proliferativa los vasos sanguíneos en la retina se deterioran; estos vasos sanguíneos deteriorados pueden obstruirse o desarrollar deformidades parecidas a un globo, llamadas aneurismas. Los líquidos, las grasas y las proteínas se filtran por los vasos sanguíneos normales. Los líquidos pueden almacenarse en el área de la retina responsable de la visión aguda. La inflamación (edema) de la mácula deteriora la visión necesaria para leer y para realizar trabajo minucioso.

En la retinopatía proliferativa, los vasos sanguíneos nuevos y estructuralmente inestables crecen sobre la superficie de la retina. Estos vasos sanguíneos inestables causan hemorragias pequeñas y frecuentes, que ocasionan irritación local con formación de cicatrices. En áreas que tienen cicatrices, la masa clara de gel entre el cristalino y la retina, llamada humor vítreo, puede adherirse a la retina. Esta unión entre la retina y el humor vítreo finalmente deforman el humor vítreo. Esta fuerza puede desgarrar las capas de la retina y hacer que ésta no funcione. Esta separación de las capas se conoce como desprendimiento de retina y es una de las consecuencias más serias de la retinopatía proliferativa. El sangrado repentino dentro del humor vítreo también puede nublar la visión, a menudo muy repentinamente. La retinopatía diabética tarda años en desarrollarse, pero está presente en casi el 80% de las personas con diabetes tipo 1 y 2 que se tratan con insulina y que han tenido diabetes más de 20 años. Las personas que no tratan su diabetes con insulina son menos propensas a desarrollar retinopatía, con el 20% de los casos con anomalías en los ojos 20 años después de haber sido diagnosticados con diabetes. Las personas con retinopatía diabética generalmente también sufren daño renal debido a la diabetes.

Retinopatía hipertensiva: ocurre en personas que tienen presión arterial alta (hipertensión). Está causada por el engrosamiento de las arterias pequeñas. A pesar de las complicaciones potencialmente serias de la presión arterial alta, las personas con esta enfermedad frecuentemente no presentan síntomas. La retinopatía hipertensiva a veces se descubre durante un examen de rutina de la visión. La presión arterial alta causa anomalías en los vasos sanguíneos, incluidos obstrucción de los vasos sanguíneos de la retina y sangrado de estos vasos. Estos cambios podrían afectar la visión en las etapas iniciales. La presión arterial muy alta y repentina podría causar inflamación del nervio óptico (papiledema).

Retinopatía serosa central: comienza por causas que no son bien claras. En esta condición, los líquidos se acumulan en la membrana detrás de la retina, llamadas coroides. Este líquido se filtra entre las capas de tejido en la retina y las separa, lo que causa visión borrosa o una visión nocturna disminuida. Esta condición generalmente afecta a los hombres entre los 20 y 50 años de edad. Los desencadenantes sospechosos incluyen medicamentos esteroides, embarazo, antihistamínicos, antibióticos, abuso de alcohol, alergias nasales o asma, problemas autoinmunes e hipertensión no tratada. No está claro si el estrés emocional podría también desencadenar esta forma de retinopatía.

Síntomas

Retinopatía del prematuro: no existen signos físicos externos. Solo un oftalmólogo experimentado que examine el ojo a través de una pupila dilatada puede detectar signos de esta enfermedad.

Retinopatía diabética: los síntomas podrían no detectarse hasta las etapas finales de la enfermedad y estos pueden incluir:

·        visión borrosa

·        pérdida repentina de la visión en uno o ambos ojos

·        puntos negros

·        luces intermitentes

·        dificultad para leer o ver trabajos minuciosos

Retinopatía hipertensiva: en general no hay síntomas, aunque algunas personas se quejan de visión borrosa.

Retinopatía serosa central: los síntomas incluyen:

·        visión obscurecida o borrosa

·        puntos ciegos

·        formas distorsionadas

·        agudeza visual reducida

·        Diagnóstico

Prevención

Retinopatía del prematuro: el primer tratamiento de defensa es al cuidado prenatal constante para prevenir el nacimiento prematuro y las complicaciones durante el nacimiento. Los bebés prematuros y con bajo peso deberían ser examinados para detectar retinopatía del prematuro si nacieron antes de la semana 36 de gestación o si su peso fue menor 2kg. Dado que la retinopatía puede estar causada o empeorar por no tener suficiente oxígeno luego del nacimiento o por recibir demasiado oxígeno, los niveles de oxígeno se controlan rigurosamente y se regulan adecuadamente.

Retinopatía diabética: los controles de azúcar en sangre y de la presión arterial son esenciales para prevenir la retinopatía diabética. Los médicos realizan los controles de azúcar en sangre al medir un tipo de hemoglobina, llamada hemoglobina A1C. Su usted puede reducir el promedio de azúcar en sangre, reducirá el riesgo de sufrir de retinopatía en un 35% en los próximos 10 años. Los exámenes en la visión anuales son cruciales para las personas con diabetes. Si la retinopatía proliferativa o no proliferativa se descubre durante un examen anual, su médico probablemente le recomendará realizarse exámenes de la visión más a menudo. El tratamiento puede empezar antes de que la visión se vea afectada y puede demorar su deterioro.

Retinopatía hipertensiva: evite la presión arterial alta realizando ejercicios físicos, manteniendo un peso corporal apropiado, siguiendo una dieta alimenticia sana y visitando al médico para realizarse controles regulares.

Retinopatía serosa central: dado que aún no son claras las causas posibles de esa enfermedad es difícil prevenirla. Muchos casos de retinopatía serosa central han estado asociados con un tratamiento a base de corticosteroides, por eso, es importante minimizar el uso de corticosteroides y la duración del tratamiento.

Pronóstico

Retinopatía del prematuro: en la mayoría de los bebés afectados, esta afección mejora por sí sola sin tratamiento y los vasos sanguíneos anormales desaparecen. Sin embargo, los casos más avanzados pueden causar otros problemas en la visión, incluida la ceguera. Los niños con retinopatía del prematuro tienen un alto riesgo de sufrir de desprendimiento de retina, catarata, glaucoma, ojos bizcos (estrabismo), ojo perezoso y problemas para ver de lejos.

Retinopatía diabética: el pronóstico depende de la frecuencia con que se controle la presión arterial y los niveles de azúcar en sangre, del progreso de la enfermedad y de la frecuencia con que se controle la enfermedad. Los tratamientos pueden reparar la lesión y retrasar el progreso de la enfermedad. Las etapas avanzadas de la retinopatía diabética conducen a la ceguera.

Retinopatía hipertensiva: la mayoría de los cambios en la retina causada por retinopatía hipertensiva desaparecen después de haber disminuido la presión arterial.

Retinopatía serosa central: la mayoría de los casos desaparecen por sí solos dentro de los tres a cuatro meses. La agudeza visual usualmente se reestablece dentro de los seis meses. Los síntomas permanentes pueden incluir distorsión, sensibilidad de contraste disminuida y dificultad con la visión nocturna. Es común que esta condición regrese.