lunes, 11 de mayo de 2015

¿Cómo afectan los Rayos UV a los ojos y cómo protegerse?


Las gafas cumplen muchas funciones, corrigen tu visión, te ayudan a leer con comodidad y conducir con seguridad, te permiten cambiar tu imagen para estar de moda. Puede ser que tengas varios pares con diferentes funciones, pero todos tienen una cosa en común: deben cuidar a tus ojos, protegiéndolos de la radiación ultravioleta. Porque cuando se trata de tus ojos, no hay recambio posible y te han de durar toda la vida.
 

¿Qué son los rayos ultravioleta?
Los rayos ultravioleta son una de las partes de la energía que emite el sol y pueden causar quemaduras y cáncer en la piel, además de enfermedades en los ojos. Hay tres tipos de rayos ultravioleta:

·        Los rayos UV-A: son mayormente absorbidos por el cristalino del ojo. Investigaciones señalan una relación entre la exposición a estos rayos y la presencia a largo plazo de cataratas y daño en la retina, incluyendo la degeneración macular asociada con la edad. Aunque la exposición a estos rayos proporciona un bronceado agradable, también causan el envejecimiento de la piel y arrugas.

·        Los rayos UV-B: Alrededor de la mitad de toda la radiación UV-B es bloqueada por la atmósfera, pero la que llega produce las quemaduras y el cáncer de piel, además de fotoqueratitis, una quemadura dolorosa en los ojos.

·        Los rayos UV-C: Esta es la radiación ultravioleta más dañina, pero, salvo en los sitios donde la capa de ozono es muy débil, es bloqueada por la atmósfera de la tierra.

¿Cómo estamos expuestos a estos rayos?

Todos estamos expuestos a los rayos UV pero si pasas largas horas bajo el sol, ya sea por trabajo o por ocio, corres mayor riesgo a los efectos dañinos de los rayos UV.
Pero no todos los Rayos Ultravioletas vienen del sol, también nos llegan de

·        Los centros de bronceado

·        Las luces fosforescentes

·        Ciertos medicamentos (tetraciclinas, píldoras anticonceptivas, tranquilizantes) que incrementan la sensibilidad a la radiación UV

 
Además, los ojos de los niños son particularmente susceptibles porque además de que normalmente pasan más tiempo bajo el sol que los adultos, sus ojos permiten la infiltración de más rayos UV de una manera más profunda, al ser una estructura todavía en formación

¿Cómo afectan los rayos ultravioleta a mis ojos?
Además de causar cáncer en la piel, los rayos UV pueden deteriorar tus ojos permanentemente. Las células en los ojos, al contrario a las células de la piel, no tienen la habilidad de regenerarse. Así es que cuando expones tus ojos a los rayos UV, te arriesgas a padecer de cataratas, daños a tu retina, fotoqueratitis, cáncer en los párpados y la piel alrededor de tus ojos y otras enfermedades dolorosas que te pueden dejar parcialmente o completamente ciego en un futuro.
El ojo sabe cómo protegerse cuando la radiación UV no es muy intensa o no dura mucho tiempo. El conjunto córnea - cristalino absorben todos los rayos UV-B y el 98% de los rayos UV-A bajo condiciones razonables. Cuando la exposición es excesiva puede ocasionar daños severos.

Así, por ejemplo:

·        NO utilizar lentes de sol con protección UV en días muy soleados, puede causar una queratitis dolorosa (inflamación de la córnea). Afortunadamente, es temporal y se puede tratar fácilmente.

·        En países del Caribe, protegerse contra los rayos ultravioletas es de suma importancia ya que, dado a la ubicación geográfica del país, los rayos solares penetran con mayor intensidad. Muchas veces, las personas en países semi-tropicales y tropicales no están bien informadas o simplemente no existe la información preventiva. En estos casos, los daños causados por los rayos solares son definitivos e irreversibles.

 Como la exposición a la luz UV daña el ojo y es acumulativa durante tu vida, debes asegurarte de que las lentes de tus gafas que ofrezcan una completa protección UV.  El hecho de que una lente sea oscura, no significa que tenga protección UV — por el contrario, puede significar un gran riesgo para el usuario porque el color oscuro hace que la pupila se dilate, permitiendo que pase más luz y radiación UV dentro del ojo.  Es por eso que la protección 100 por ciento contra los rayos UV cada día gana más importancia para prevenir la degeneración macular o el desarrollo de cataratas a largo plazo.

Protección para sus ojos
Aunque la atmósfera nos protege de la radiación UV-C, necesitamos protección de la radiación UV-B y de la UV-A. Las lentes fotosensibles son una buena opción ya que absorben los rayos UV-B y UV-A, ofreciendo el máximo de protección.  De hecho la radiación UV-A es lo que causa que el material fotosensible cambie de claro a oscuro.

Ante cualquier duda, pregúntale siempre a tu óptico y sólo adquiere las gafas de sol en una óptica, ya que hay que cuidar del único par de ojos que tendrás en esta vida.