jueves, 26 de febrero de 2015

¿Sabes qué es y para qué se hace un examen de agudeza visual?


Si te cuesta leer los carteles mientras estas conduciendo o se te nubla la vista al mirar la pantalla de tu monitor, es posible que tengas algún problema de visión. ¡Pero no te alarmes! Una sencilla prueba de la vista puede aclarar tus dudas y permitirle al óptico indicarte un tratamiento adecuado, si es que lo necesitas. En este artículo, te contamos qué es y para qué se hace un examen de agudeza visual.
 

·        Veo, veo… ¿Qué ves? … Una C, una D, una E, una F, una L, una O…

 

La prueba de la agudeza visual es un examen de rutina que busca detectar cuál es el tamaño de letras más pequeño que una persona puede leer a cierta distancia en una tabla optométrica o en una tarjeta estandarizada, para determinar como de bien esta su visión.

Esa tabla – que se llama tabla de Snellen en honor al especialista que la diseñó ¡en el año 1862! – contiene varias líneas de letras de distintos tamaños, más grandes arriba y cada vez más pequeñas a medida que van descendiendo.

Para hacer esta prueba de agudeza visual, la persona deberá colocarse a una distancia de entre 4 y 6 metros de la tabla de Snellen y, una vez en posición, se le pedirá que comience a leer las letras por fila (de izquierda a derecha y de arriba hacia abajo), sin gafas ni lentes de contacto, en caso de que los use, y luego tapándose primero un ojo y después el otro, con la mano o un papel. Si es necesario, puede repetirse luego usando las gafas o las lentes de contacto.

Si se detecta alguna dificultad en la visión, el especialista puede colocar lentes de prueba con distintos aumentos delante de alguno o ambos ojos, para determinar la graduación que deberán tener las gafas o las lentes que necesites.

El especialista también puede pedirte que leas letras o números de una tarjeta sostenida a 35 centímetros de los ojos, para evaluar en qué estado está tu visión cercana.

Así, la cantidad de letras que hayas detectado en esta prueba determinará el estado de tu visión. Se considera que a mayor número de líneas identificadas, mayor es tu agudeza visual, es decir que mejor está tu vista.

¿Todavía no te has hecho tu prueba de visión? ¡Anímate! Este estudio permite identificar posibles problemas de la visión conocidos como defectos de refracción, que en su mayoría pueden ser tratados con el uso de lentes correctoras o tratamientos específicos.

Entre estos defectos, los más conocidos son la miopía (una enfermedad de la vista que hace que los objetos que están cerca se vean con claridad, pero no así los que están lejos), hipermetropía (una condición ocular que hace que los objetos que están lejos se vean bien pero no los que están cerca), astigmatismo (que se produce como resultado de una curvatura irregular del ojo, que afecta el modo en que éste procesa la luz y hace que la visión sea borrosa) o presbicia (una disminución de la capacidad en enfocar con claridad los objetos cercanos, que se produce de manera progresiva como consecuencia natural del envejecimiento).

Además, la prueba de agudeza visual permite identificar defectos visuales producidos por otras patologías oculares como cataratas, enfermedades de la retina o del nervio óptico, que deberán ser estudiados con técnicas más específicas.

Si crees que podrías necesitar gafas y todavía no has visitado a un especialista en los ojos, deja de perder el tiempo. Ahora que sabes lo sencillo que es hacerse una prueba de la agudeza visual, no tienes más excusas para no cuidar tu visión.

martes, 17 de febrero de 2015

¿Cómo evitar que una divertida jornada en la nieve tenga consecuencias negativas para tus ojos?


Con toda la nieve que ha caído en estos días pasados, esta temporada será buena en las estaciones de esquí. Es muy bueno y divertido pasar unos días en la nieve, pero debemos tomar unas precauciones mínimas para salvaguardar la salud de nuestros ojos.
 
 

No debemos olvidar que la nueve refleja aproximadamente el 80% de la luz del sol, frente al 10 al 25% que lo hace la arena de la playa, o el 20% de reflexión del agua. Además, los deportes de nieve se practican a bastante altitud, con lo que hay que sumarle el hecho de que por cada 1000 metros la radiación ultravioleta aumenta en un 10%

Con todo esto, es obvio que cuando vamos a esquiar los ojos están muy expuestos a los peligros de la radiación solar, tanto la ultravioleta como la infrarroja, y sus consecuencias, como la “queratitis actínica”, que puede transformarse en un tipo de cáncer de piel. La queratitis es una inflamación de la córnea producida por la exposición a estas radiaciones nocivas sin la protección adecuada.

Se considera que un 5% de los que van a la nieve sin sus gafas protectoras o con unas de baja calidad, sin los debidos filtros de protección solar pueden padecerla.

En la queratitis solar los síntomas no aparecen inmediatamente después de la exposición, tardan entre 6 y 12 horas en aparecer en forma de dolor, ojo rojo, lagrimeo e intolerancia a la lu. En caso de observar alguno de estos síntomas, hay que acudir a un servicio de urgencias lo antes posible.


Visto esto, lo mejor es evitarla, utilizando la protección solar adecuada, ya sean las máscaras de esquí, como las gafas de sol cuando se esté fuera de las pistas, teniendo en cuenta siempre que estas han de ser de buena calidad, con lentes orgánicas y no de plástico, que aunque se vean muy oscuras, pueden no tener los filtros adecuados para evitar la radiación. Este tipo de gafas baratas con el tiempo pueden deformarse y causar aberraciones ópticas, molestias oculares, dolores de cabeza y queratitis. Las gafas de protección solar no homologadas son más económicas, se venden en lugares no especializados y no protegen adecuadamente de la radiación solar, por lo que son un grave peligro para la salud ocular y visual de los aficionados a deportes de invierno.

También es recomendable que las lentes sean polarizadas ya que minimizan el deslumbramiento, al eliminar los reflejos de ciertos ángulos de superficies como la nieve.
Recuerda siempre consultar en la óptica que son los que mejor te pueden aconsejar con respecto a la gafa que más te conviene.