jueves, 17 de septiembre de 2015

El otoño y la salud ocular


En otoño el ambiente se oscurece, llega el frío, la lluvia y, aparentemente, no estamos expuestos tanto al sol como en verano. Sin embargo, en esta estación también debemos de cuidar nuestros ojos.


Someterse a controles oculares periódicos es de suma importancia para cuidar tus ojos. En muchas ocasiones, se piensa que solamente se debe acudir al especialista cuando hay un problema visual, sin considerar que algunos de estos inconvenientes pueden prevenirse.


Si bien en el otoño los ojos no están totalmente expuestos al sol, en esta estación también es primordial cuidarlos. La afección más común de esta época es la sequedad visual, un trastorno que se genera en la superficie de la córnea y la conjuntiva como consecuencia de la carencia de producción de lágrimas o por su mala calidad.


Las principales manifestaciones del síndrome de ojo seco son irritación, enrojecimiento, sensación de cuerpo extraño en el interior del ojo o arenilla. La fatiga, lagrimeo y pesadez en los párpados también son síntomas.


Un ojo mal lubricado puede derivar en molestias oculares y lesiones en la córnea o conjuntiva. En este sentido, es fundamental el diagnóstico y tratamiento precoz para prevenir daños mayores. Las lágrimas artificiales y pomadas lubricantes pueden ser efectivas, ya que contribuyen a hidratar la superficie ocular. No obstante, siempre se debe consultar con el óptico antes de utilizarlas


¿Por qué aparece sequedad ocular en otoño?


La sequedad ocular surge en otoño e invierno producto de factores ambientales asociados a espacios con alta evaporación. De esta forma, la calefacción o el viento son clásicos detonadores de este trastorno. Otro de los inconvenientes es que en otoño se habita en ambientes cerrados, con estufas o artefactos de aire acondicionado, que ayudan al desarrollo de la sequedad visual y la irritación.


El otoño también se asocia al retorno al trabajo o colegio, actividades que implican estar con la mirada fija y expuestas a pantallas digitales. Así, en esta estación también son habituales afecciones como la vista cansada o borrosa.

miércoles, 10 de junio de 2015

La salud visual en el "running"


La mayoría de los que se han apuntado a correr o “runners” tienen en mente la importancia de la alimentación, del cuidado de los músculos y articulaciones, y de sus posibilidades físicas y salud en general. Sin embargo, a los ojos no se les suele prestar tanta atención, y se descuida, sin tener en cuenta que es el sentido por el que recibimos la mayoría de la información en el día a día.


Además de las enfermedades y de los problemas normales que pueden afectar a nuestros ojos en cualquier momento, existen algunas patologías que pueden aparecer durante la carrera… algunas de las alteraciones más significativas pueden ser:

Melanoma ocular: los síntomas más significativos, además de la mala visión son las manchas en el iris, la pérdida de visión, los destellos y otros. Acude al médico sin demora.

Desprendimiento de retina: si aparece una nube en tu mirada no pienses que ya pasará. Podría ser un desprendimiento, sobre todo porque los corredores, según la Academia Americana de Oftalmología tienen más predisposición a ella. Se trata de una emergencia importante.

Presión ocular alta: cuando el ritmo cardiaco se incrementa también tiende a hacerlo la presión sanguínea.

Hipoglucemia: se trata de que nuestros niveles de glucosa, de azúcar en la sangre han disminuido demasiado. Además de ver borroso puedes sentir taquicardia y mareo. Carga las pilas antes de salir a trotar. De hecho, el hambre y la fatiga son otros de las consecuencias de este estado.

Migraña: los destellos son uno de los síntomas previos al dolor de cabeza intenso. Ten cuidado con los alimentos que contengan cafeína, glutamato monosódico y nitratos.

Infecciones: tales como conjuntivitis alérgicas e infecciosas, orzuelos y demás. Normalmente producidos por frotarse los ojos con las manos sucias, etcétera. Los niños y los corredores que usan lentes de contacto son más propensos a sufrir estas primeras.

Desplazamiento de la sangre: que esta vaya del cerebro a los ojos puede empañar tu visión. Para y deja que se normalice.

Lesiones por exposición directa: al sol o al viento si corres al aire libre. El motivo es que agentes externos (polvo, arena) pueden entrar con mayor facilidad e irritar nuestros ojos. Además el aire puede resecarlos, y algunos estudios, incluso, relacionan la excesiva exposición solar al incremento del riesgo de padecer tumores en la conjuntiva y lesiones en la retina.

Deshidratación: se nos resecan y vemos borroso. Recuerda beber aunque no tengas sed.

Que te entre el sudor en los ojos: sírvete de una cinta o gorra para evitarlo.

Soluciones varias

  • Visita al especialista para revisiones periódicas
  • Utiliza gafas de sol o gafas especiales para evitar la entrada de agentes externos. Estás poniendo una barrera entre el ambiente y tus ojos. Si ya es demasiado tarde, no te frotes y lávate con agua abundante.
  • Usa gotas humectantes para evitar la sequedad y la irritación.
  • Hidrata y aliméntate correctamente: no corras en ayunas, opta por los alimentos de color anaranjado, etcétera.
  • Suplementos vitamínicos: ricos en antioxidantes, vitaminas y nutrientes específicos para mantener la salud ocular.

 

lunes, 11 de mayo de 2015

¿Cómo afectan los Rayos UV a los ojos y cómo protegerse?


Las gafas cumplen muchas funciones, corrigen tu visión, te ayudan a leer con comodidad y conducir con seguridad, te permiten cambiar tu imagen para estar de moda. Puede ser que tengas varios pares con diferentes funciones, pero todos tienen una cosa en común: deben cuidar a tus ojos, protegiéndolos de la radiación ultravioleta. Porque cuando se trata de tus ojos, no hay recambio posible y te han de durar toda la vida.
 

¿Qué son los rayos ultravioleta?
Los rayos ultravioleta son una de las partes de la energía que emite el sol y pueden causar quemaduras y cáncer en la piel, además de enfermedades en los ojos. Hay tres tipos de rayos ultravioleta:

·        Los rayos UV-A: son mayormente absorbidos por el cristalino del ojo. Investigaciones señalan una relación entre la exposición a estos rayos y la presencia a largo plazo de cataratas y daño en la retina, incluyendo la degeneración macular asociada con la edad. Aunque la exposición a estos rayos proporciona un bronceado agradable, también causan el envejecimiento de la piel y arrugas.

·        Los rayos UV-B: Alrededor de la mitad de toda la radiación UV-B es bloqueada por la atmósfera, pero la que llega produce las quemaduras y el cáncer de piel, además de fotoqueratitis, una quemadura dolorosa en los ojos.

·        Los rayos UV-C: Esta es la radiación ultravioleta más dañina, pero, salvo en los sitios donde la capa de ozono es muy débil, es bloqueada por la atmósfera de la tierra.

¿Cómo estamos expuestos a estos rayos?

Todos estamos expuestos a los rayos UV pero si pasas largas horas bajo el sol, ya sea por trabajo o por ocio, corres mayor riesgo a los efectos dañinos de los rayos UV.
Pero no todos los Rayos Ultravioletas vienen del sol, también nos llegan de

·        Los centros de bronceado

·        Las luces fosforescentes

·        Ciertos medicamentos (tetraciclinas, píldoras anticonceptivas, tranquilizantes) que incrementan la sensibilidad a la radiación UV

 
Además, los ojos de los niños son particularmente susceptibles porque además de que normalmente pasan más tiempo bajo el sol que los adultos, sus ojos permiten la infiltración de más rayos UV de una manera más profunda, al ser una estructura todavía en formación

¿Cómo afectan los rayos ultravioleta a mis ojos?
Además de causar cáncer en la piel, los rayos UV pueden deteriorar tus ojos permanentemente. Las células en los ojos, al contrario a las células de la piel, no tienen la habilidad de regenerarse. Así es que cuando expones tus ojos a los rayos UV, te arriesgas a padecer de cataratas, daños a tu retina, fotoqueratitis, cáncer en los párpados y la piel alrededor de tus ojos y otras enfermedades dolorosas que te pueden dejar parcialmente o completamente ciego en un futuro.
El ojo sabe cómo protegerse cuando la radiación UV no es muy intensa o no dura mucho tiempo. El conjunto córnea - cristalino absorben todos los rayos UV-B y el 98% de los rayos UV-A bajo condiciones razonables. Cuando la exposición es excesiva puede ocasionar daños severos.

Así, por ejemplo:

·        NO utilizar lentes de sol con protección UV en días muy soleados, puede causar una queratitis dolorosa (inflamación de la córnea). Afortunadamente, es temporal y se puede tratar fácilmente.

·        En países del Caribe, protegerse contra los rayos ultravioletas es de suma importancia ya que, dado a la ubicación geográfica del país, los rayos solares penetran con mayor intensidad. Muchas veces, las personas en países semi-tropicales y tropicales no están bien informadas o simplemente no existe la información preventiva. En estos casos, los daños causados por los rayos solares son definitivos e irreversibles.

 Como la exposición a la luz UV daña el ojo y es acumulativa durante tu vida, debes asegurarte de que las lentes de tus gafas que ofrezcan una completa protección UV.  El hecho de que una lente sea oscura, no significa que tenga protección UV — por el contrario, puede significar un gran riesgo para el usuario porque el color oscuro hace que la pupila se dilate, permitiendo que pase más luz y radiación UV dentro del ojo.  Es por eso que la protección 100 por ciento contra los rayos UV cada día gana más importancia para prevenir la degeneración macular o el desarrollo de cataratas a largo plazo.

Protección para sus ojos
Aunque la atmósfera nos protege de la radiación UV-C, necesitamos protección de la radiación UV-B y de la UV-A. Las lentes fotosensibles son una buena opción ya que absorben los rayos UV-B y UV-A, ofreciendo el máximo de protección.  De hecho la radiación UV-A es lo que causa que el material fotosensible cambie de claro a oscuro.

Ante cualquier duda, pregúntale siempre a tu óptico y sólo adquiere las gafas de sol en una óptica, ya que hay que cuidar del único par de ojos que tendrás en esta vida.

martes, 14 de abril de 2015

¿Sabes que es la Retinitis Pigmentaria?


El ojo es un órgano maravilloso que cuenta con distintas partes que trabajan en conjunto para que puedas ver. Una de ellas es la retina, un tejido situado en la parte posterior del ojo en donde se proyectan las imágenes. El color, el tamaño o la forma de los ojos no es lo único que se hereda de los padres o de los abuelos. También se heredan algunas enfermedades, como es el caso de la retinitis pigmentaria que consiste en una distrofia progresiva de la retina.
 
En realidad, no es una sola, sino un conjunto de condiciones hereditarias las que afectan la capacidad de la retina para “ver” la luz. Así pueden verse afectadas varios tipos de células de la retina llamadas fotoreceptores: unas en forma de bastoncitos, que tienen como función de distinguir la luz de la oscuridad y permitir la visión periférica; otras, en forma de cono, situadas en el centro de la retina, y que transmiten el color y los detalles de las imágenes. Además, se pueden afectar las conexiones entre las células que conforman la retina.
El daño o distrofia que produce esta enfermedad es progresivo y conduce a que se pierda poco a poco la capacidad visual. Las personas afectadas notan primero cierta dificultad con su visión nocturna, seguida de una reducción del campo visual periférico o lateral (conocida como visión de túnel) y en algunas ocasiones, pérdida de la visión central a medida que avanza la enfermedad.
Cada persona desarrolla los síntomas de manera diferente. La progresión también puede variar: unos irán perdiendo visión lentamente, mientras que en otros, el proceso puede ser más acelerado. Pero por lo general, estos son los síntomas más comunes:
·        Dificultad para ver áreas o lugares en donde hay poca la luz (atardeceres, habitaciones poco iluminadas), o en la oscuridad.
·        Disminución del campo visual, ya sea en la visión central (o distrofia macular) o la visión lateral o periférica (visión de túnel)
·        Al ir perdiendo la visión central, se dificulta la percepción de los detalles.
·        Al ir reduciéndose la visión periférica, la persona tendrá mayor riesgo de caerse y tropezar, al no distinguir escalones o desniveles, o los objetos que están a su alrededor.
·        Deslumbramiento ante la luz intensa.

Como estos síntomas también se presentan frecuentemente en otras condiciones que afectan al ojo, es importante visitar cuanto antes al especialista para que establezca el diagnóstico. Este especialista realizará las pruebas necesarias para descartar otras causas, entre ellas: un examen de la retina, una prueba de la agudeza visual para medir la habilidad visual a varias distancias, una prueba para determinar la detección de los colores, y/o un ultrasonido del ojo.
Desafortunadamente, no existe hasta el momento un tratamiento efectivo para curar esta condición, pero es posible aliviar los síntomas o retrasar su avance.

El uso de gafas especiales de sol que protejan la retina de los rayos ultravioleta, puede ayudar a conservar la visión por más tiempo.
También se han realizado estudios que sugieren que el tratamiento con antioxidantes, como el palmitato de vitamina A en altas dosis, puede retardar la progresión de la enfermedad, pero este curso de acción puede tener repercusiones negativas en el hígado y hay que realizarlo bajo estricta supervisión médica.  Otros estudios clínicos están explorando el tratamiento con otras sustancias, como el ácido graso omega 3, así como el empleo de microchips dentro de la retina que funcionan como una videocámara microscópica para tratar la ceguera asociada con la retinitis pigmentaria o y otras condiciones que afectan la visión. Pero estos implantes están todavía en fase de desarrollo y habrá que esperar a que se perfeccionen.

Mientras se encuentra un tratamiento más efectivo, el especialista puede guiar al paciente en la adaptación a la pérdida de la visión y a tratar otras condiciones que puedan empeorarlas, como las cataratas o la inflamación de la retina, que sí se pueden curar.
Como en siempre, la prevención es lo más importante, y una revisión a tiempo puede minimizar el daño que produce esta enfermedad.

viernes, 27 de marzo de 2015

¿Usas lentes de contacto? el uso inadecuado o sin el control de un óptico de las lentes de contacto pueden ser causa de la queratitis fúngica


¿Usas lentes de contacto? Presta atención: el uso inadecuado o sin el control de un óptico de las lentes de contacto pueden ser causa de la queratitis fúngica, una infección ocular que, si no se trata a tiempo, puede provocar otros trastornos, incluyendo la ceguera.

 
Los ojos son órganos muy delicados que hay que cuidar con mucho esmero. Entre las muchas enfermedades que pueden afectarlos seriamente al punto de poner en peligro la visión, está la queratitis fúngica (o sea, la inflamación de la córnea que proviene de un hongo).  La córnea, por cierto, es la capa curva, transparente y anterior del ojo que protege al iris, que es lo que le da el color a los ojos (café o marrón, verde, azul, etc.) y a la pupila (el punto negro situado en el centro del iris, que es el orificio por donde penetra la luz al interior del ojo).
Aunque hay otros tipos de queratitis (producidas por bacterias, parásitos como las amebas o lesiones, por ejemplo), la queratitis fúngica consiste en una infección de la córnea, provocada por un hongo, casi siempre por un hongo llamado Fusarium, que suele encontrarse en la tierra, el agua y las plantas, especialmente en los climas cálidos. Si la queratitis es superficial, afecta las capas más cercanas a la superficie de la córnea y, cuando se cura, no deja cicatrices, pero si es profunda, afecta las capas interiores de la córnea, y es posible que queden cicatrices que pueden llegar a afectar la vista, dependiendo de su localización.

La queratitis fúngica puede presentarse por distintas causas:
  • A menudo se presenta después de una lesión en la córnea, sobre todo si es provocada por alguna materia vegetal que entre en el ojo (como puede ocurrir si te das un golpe fuerte en el ojo con una rama grande).  Esta es la causa principal, así que ten cuidado si trabajas en el jardín. Un par de gafas protectoras es lo más conveniente.
  • Hay riesgos de desarrollarla si usas lentes de contacto. Para minimizar estos riesgos, es recomendable que no uses los lentes por largos períodos de tiempo.  Cuando los limpies, no te olvides de frotarlos y enjuagarlos cuidadosamente y de reemplazar el estuche con frecuencia. En general, debes seguir al pie de la letra las indicaciones del oftalmólogo o el profesional que trate tus ojos.
  • También las personas con una enfermedad crónica o recurrente en la superficie del ojo son más susceptibles a contraer la queratitis fúngica, así como las que tienen un sistema inmunológico debilitado si se exponen al hongo.

Para que reconozcas sus síntomas, éstos son los más comunes:
  • Visión borrosa.
  • Enrojecimiento inusual del ojo.
  • Dolor en el ojo que comienza de pronto.
  • Aumento en la sensibilidad a la luz.
  • Lagrimeo excesivo.
  • Secreción del ojo.
  • Sensación de tener un cuerpo extraño en el ojo.

Si notas alguno de estos síntomas, sobre todo si se presenta de repente, ve enseguida al especialista. Debes comenzar el tratamiento lo antes posible. Si se demora, puede dar lugar a la pérdida de la visión.
Para determinar el tipo de queratitis, el especialista tal vez deba raspar ligeramente el ojo, para tomar una pequeña muestra y hacer un cultivo para comprobar si hay infección y determinar el tipo de infección. Para tratar la queratitis fúngica, normalmente se usan ungüentos o gotas antifúngicas en los ojos, además de medicamentos orales. Si eso no basta para eliminar la infección, podría ser necesario recurrir a la cirugía, incluyendo a veces un trasplante de córnea. En algunos casos, incluso la cirugía no basta para restaurar la visión y puede producirse un deterioro de la vista llegando a la ceguera.

Aunque la queratitis fúngica puede llegar a ser una enfermedad seria, hay una clave para tratarla con éxito: desde luego la prevención; pero si se presenta, prestar atención a sus síntomas y acudir al especialista inmediatamente si notas que alguno de ellos.

lunes, 16 de marzo de 2015

¿Cómo ver un eclipse de sol de forma segura?


Un eclipse de sol es uno de los fenómenos astronómicos que más llama la atención, pero hemos de tener en cuenta una serie de advertencias de seguridad si no queremos sufrir daños en nuestros ojos:
 
 

La luz del sol puede provocar daños en la retina aunque no se sientan molestias al mirar al sol por efectos mecánicos, térmicos o fotoquímicos, o una combinación de ellos.

  • Los daños mecánicos ocurrirían al exponer a luz muy intensa de forma breve.
  • Los daños térmicos (fotocoagulación) resultan de exposiciones intensas aunque breves que generan un aumento de la temperatura retiniana.
  • Los daños fotoquímicos se producen por reacciones fotoquímicas retinianas causadas por la exposición prolongada a la luz, aunque esta sea de menor intensidad.
Durante la observación del eclipse, al haber menor luz ambiental, la pupila no se contrae y penetra más cantidad de luz, y se producen las lesiones fotoquímicas.

Unas breves recomendaciones para observar sin riesgos un eclipse serían las siguientes:

Nunca debe observarse el sol directamente, ni a través de cámaras ni de instrumentos como son telescopios o prismáticos.

No utilizar filtros caseros no homologados (películas fotográficas veladas, gafas de sol, radiografías, cristales ahumados,...) ya que, o bien, no filtran todas las radiaciones en el factor requerido para no resultar perjudiciales, o bien, no filtran todo el intervalo de longitudes de onda al que fisiológicamente responde el ojo humano (del infrarrojo al ultravioleta).
No observar nunca la imagen del sol reflejada en un espejo ni en el agua.

Se recomienda el uso de filtros homologados y conocidos como gafas de eclipse, que se venden en ópticas, planetarios y tiendas especializadas. Es muy importante que estén homologadas conforme a la directiva europea 89/686/EEC sobre equipos de protección personal y que en su etiqueta contengan impresas las instrucciones de uso.
Aún a pesar del uso de dichas gafas de eclipse, la observación del eclipse ha de producirse durante periodos de tiempo inferiores a un minuto con intervalos de descanso de medio minuto. Estas gafas no sirven para que, con ellas puestas, podamos observar el eclipse a través de instrumentos ópticos (por ejemplo, unos prismáticos) pues requieren unos filtros profesionales.

Lo más recomendable sería observar el sol a través de una proyección de su imagen en algún tipo de pantalla situada a la sombra.

jueves, 26 de febrero de 2015

¿Sabes qué es y para qué se hace un examen de agudeza visual?


Si te cuesta leer los carteles mientras estas conduciendo o se te nubla la vista al mirar la pantalla de tu monitor, es posible que tengas algún problema de visión. ¡Pero no te alarmes! Una sencilla prueba de la vista puede aclarar tus dudas y permitirle al óptico indicarte un tratamiento adecuado, si es que lo necesitas. En este artículo, te contamos qué es y para qué se hace un examen de agudeza visual.
 

·        Veo, veo… ¿Qué ves? … Una C, una D, una E, una F, una L, una O…

 

La prueba de la agudeza visual es un examen de rutina que busca detectar cuál es el tamaño de letras más pequeño que una persona puede leer a cierta distancia en una tabla optométrica o en una tarjeta estandarizada, para determinar como de bien esta su visión.

Esa tabla – que se llama tabla de Snellen en honor al especialista que la diseñó ¡en el año 1862! – contiene varias líneas de letras de distintos tamaños, más grandes arriba y cada vez más pequeñas a medida que van descendiendo.

Para hacer esta prueba de agudeza visual, la persona deberá colocarse a una distancia de entre 4 y 6 metros de la tabla de Snellen y, una vez en posición, se le pedirá que comience a leer las letras por fila (de izquierda a derecha y de arriba hacia abajo), sin gafas ni lentes de contacto, en caso de que los use, y luego tapándose primero un ojo y después el otro, con la mano o un papel. Si es necesario, puede repetirse luego usando las gafas o las lentes de contacto.

Si se detecta alguna dificultad en la visión, el especialista puede colocar lentes de prueba con distintos aumentos delante de alguno o ambos ojos, para determinar la graduación que deberán tener las gafas o las lentes que necesites.

El especialista también puede pedirte que leas letras o números de una tarjeta sostenida a 35 centímetros de los ojos, para evaluar en qué estado está tu visión cercana.

Así, la cantidad de letras que hayas detectado en esta prueba determinará el estado de tu visión. Se considera que a mayor número de líneas identificadas, mayor es tu agudeza visual, es decir que mejor está tu vista.

¿Todavía no te has hecho tu prueba de visión? ¡Anímate! Este estudio permite identificar posibles problemas de la visión conocidos como defectos de refracción, que en su mayoría pueden ser tratados con el uso de lentes correctoras o tratamientos específicos.

Entre estos defectos, los más conocidos son la miopía (una enfermedad de la vista que hace que los objetos que están cerca se vean con claridad, pero no así los que están lejos), hipermetropía (una condición ocular que hace que los objetos que están lejos se vean bien pero no los que están cerca), astigmatismo (que se produce como resultado de una curvatura irregular del ojo, que afecta el modo en que éste procesa la luz y hace que la visión sea borrosa) o presbicia (una disminución de la capacidad en enfocar con claridad los objetos cercanos, que se produce de manera progresiva como consecuencia natural del envejecimiento).

Además, la prueba de agudeza visual permite identificar defectos visuales producidos por otras patologías oculares como cataratas, enfermedades de la retina o del nervio óptico, que deberán ser estudiados con técnicas más específicas.

Si crees que podrías necesitar gafas y todavía no has visitado a un especialista en los ojos, deja de perder el tiempo. Ahora que sabes lo sencillo que es hacerse una prueba de la agudeza visual, no tienes más excusas para no cuidar tu visión.

martes, 17 de febrero de 2015

¿Cómo evitar que una divertida jornada en la nieve tenga consecuencias negativas para tus ojos?


Con toda la nieve que ha caído en estos días pasados, esta temporada será buena en las estaciones de esquí. Es muy bueno y divertido pasar unos días en la nieve, pero debemos tomar unas precauciones mínimas para salvaguardar la salud de nuestros ojos.
 
 

No debemos olvidar que la nueve refleja aproximadamente el 80% de la luz del sol, frente al 10 al 25% que lo hace la arena de la playa, o el 20% de reflexión del agua. Además, los deportes de nieve se practican a bastante altitud, con lo que hay que sumarle el hecho de que por cada 1000 metros la radiación ultravioleta aumenta en un 10%

Con todo esto, es obvio que cuando vamos a esquiar los ojos están muy expuestos a los peligros de la radiación solar, tanto la ultravioleta como la infrarroja, y sus consecuencias, como la “queratitis actínica”, que puede transformarse en un tipo de cáncer de piel. La queratitis es una inflamación de la córnea producida por la exposición a estas radiaciones nocivas sin la protección adecuada.

Se considera que un 5% de los que van a la nieve sin sus gafas protectoras o con unas de baja calidad, sin los debidos filtros de protección solar pueden padecerla.

En la queratitis solar los síntomas no aparecen inmediatamente después de la exposición, tardan entre 6 y 12 horas en aparecer en forma de dolor, ojo rojo, lagrimeo e intolerancia a la lu. En caso de observar alguno de estos síntomas, hay que acudir a un servicio de urgencias lo antes posible.


Visto esto, lo mejor es evitarla, utilizando la protección solar adecuada, ya sean las máscaras de esquí, como las gafas de sol cuando se esté fuera de las pistas, teniendo en cuenta siempre que estas han de ser de buena calidad, con lentes orgánicas y no de plástico, que aunque se vean muy oscuras, pueden no tener los filtros adecuados para evitar la radiación. Este tipo de gafas baratas con el tiempo pueden deformarse y causar aberraciones ópticas, molestias oculares, dolores de cabeza y queratitis. Las gafas de protección solar no homologadas son más económicas, se venden en lugares no especializados y no protegen adecuadamente de la radiación solar, por lo que son un grave peligro para la salud ocular y visual de los aficionados a deportes de invierno.

También es recomendable que las lentes sean polarizadas ya que minimizan el deslumbramiento, al eliminar los reflejos de ciertos ángulos de superficies como la nieve.
Recuerda siempre consultar en la óptica que son los que mejor te pueden aconsejar con respecto a la gafa que más te conviene.

viernes, 30 de enero de 2015

Sabemos que el amor es ciego… pero lo que está claro hombre y mujeres vemos las cosas de distinta forma


Sabemos que el amor es ciego… pero lo que está claro es que no todos vemos de la misma manera…



Los ojos son la prolongación externa del cerebro y, por tanto, la información que recibimos por ellos influye en las respuestas de nuestras neuronas, moldeando la forma de pensar y actuar.

El hecho de que las mujeres perciben mejor que los hombres los colores, los matices y los detalles no solo es cultural, sino también biológica y evolutiva. Aunque se esté mirando a un mismo objeto, un hombre nunca lo verá de la misma forma que una mujer.

Las mujeres tienen un mayor número de células cónicas y cilíndricas en la retina, es decir, los fotorreceptores que detectan una amplia gama de colores. El cromosoma X se encarga de suministrar estas células detectoras, por lo que la ventaja de las mujeres se basa en que poseen dos, frente a los hombres que cuentan con uno. Por otra parte, los hombres poseen una visión túnel, que les permite ver de forma más clara y precisa a mayor distancia, mientras que las mujeres se caracterizan por una visión periférica mediante la que perciben mejor los detalles cercanos, pero no los más alejados.

La evolución es el principal factor que ha determinado estas diferencias visuales, por eso siempre se ha dicho que en la prehistoria los hombres eran los cazadores y mujeres recolectoras recolectoras. Estos roles han provocado que cada sexo desarrollase distintas habilidades para adaptarse a sus funciones prehistóricas. Es por ello que en la mayoría de los casos los hombres cuentan con más capacidad para detectar objetos en movimiento a gran distancia porque prehistóricamente necesitaban identificar y clasificar posibles depredadores o presas.

Las mujeres son mejores a la hora de memorizar las caras porque almacenan muchos más detalles.

En el caso de las mujeres, su función de recolectoras les ha permitido una mayor capacidad para identificar y tener controlados todos aquellos objetos estáticos de su entorno.

 
Los resultados del estudio “Sex matters: men recognize cars and women recognize living things best” publicado en 2012 revista “Vision Research” reforzaban estas hipótesis al concluir que las mujeres son mejores que los hombres a la hora de diferenciar plantas, mientras que ellos tienen más capacidad para reconocer los diferentes modelos de vehículos en movimientos.

Respecto a la percepción de las tonalidades de los colores, que para las “mujeres recolectoras” era fundamental para no confundir ciertas especies herbáceas comestibles muy similares a las tóxicas, las diferencias de género son más que patentes. Los hombres no perciben con la misma intensidad los colores cálidos (en cuya percepción influyen las longitudes de onda) y no son capaces de diferenciar ciertas tonalidades. Así, un tono naranja, por ejemplo, puede parecerle más rojo a un hombre que a una mujer.

El mismo estudio citado anteriormente indica que “La mayoría de la gente adquiere a lo largo de su vida otras capacidades para reconocer objetos debido a sus experiencias personales, puestos de trabajo, aficiones o entorno familiar y educativo. Unas diferencias culturales basadas en los intereses de unos y otros”.

Las conclusiones de estos estudios demuestran que las mujeres son mejores que los hombres a la hora de memorizar las caras, puesto que son capaces de almacenar muchos más detalles de los rostros que luego le darán pistas para identificarlos. “Es fundamental tener en cuenta en este tipo de estudios las habilidades de reconocimiento facial porque tienen una base genética clara”

viernes, 9 de enero de 2015

La Degeneracion Macular Asociada a la Edad (DMAE)


La degeneración macular, también conocida como degeneración macular asociada con la edad (DMAE) es la principal causa de pérdida de visión en personas de la tercera edad.  En casos muy infrecuentes esta enfermedad de los ojos también puede afectar a los niños.
 
La mácula es una parte de la retina.  Su función es permitirnos ver detalles y colores en la parte central de nuestra visión, o sea cuando nos enfocamos directamente hacia donde nuestros ojos apuntan.  La visión central se utiliza para leer, ver televisión, reconocer caras y conducir, entre otras actividades.  La degeneración de la mácula causa distorsiones o una falta de claridad en esta visión central.  No afecta nuestra visión periférica o lateral (hacia los lados).
No se sabe la causa precisa de la degeneración macular.  Si se sabe que tiene que ver con cambios en el flujo sanguíneo dentro de la retina que causan la formación de depósitos y de nuevos vasos sanguíneos dentro de la mácula que pueden sangrar y dañar a las células que la componen.  El porqué de este proceso se continúa investigando.
Existe mayor riesgo de desarrollar DMAE si…
·         Si se tiene más de 60 años.
·         Se es de raza blanca o caucásica
·         Existe una historia familiar de degeneración macular
·         Se tiene alguna enfermedad cardiovascular como la presión sanguínea alta, o que hayan sufrido un ataque cardíaco o una apoplejía (derrame)
·         Se es fumador
·         Se padece obesidad
·         Las mujeres tienen mayor tendencia a desarrollar degeneración macular y les puede ocurrir a una edad más joven…

La detección temprana de los síntomas de la DMAE es muy importante para preservar la visión.  Se recomienda que todas las personas mayores de los 60 años visiten a su oftalmólogo u optometrista una vez al año para hacerse un examen completo de la vista, incluyendo una evaluación de la retina. Además, hay síntomas de alerta que no debes ignorar.  Si notas alguno de los siguientes síntomas, pide cita inmediatamente con tu profesional de la salud visual:
·         Te cuesta leer
·         Necesitas más luz para poder ver bien
·         Tienes problemas para ver de noche
·         No ves bien al conducir
·         Estás teniendo problemas para reconocer las caras
·         Tienes un punto ciego directamente hacia el frente de tu visión
·         Tienes distorsiones en tu visión. Por ejemplo, las líneas rectas te parecen onduladas.

Así como se desconoce la causa de la degeneración macular, aún no se ha descubierto una cura.  Pero si hay varios tratamientos con láser o a base de inyecciones en el ojo que pueden ayudar a retrasar la progresión de la enfermedad.  Tu oftalmólogo puede determinar si son las medidas correctas en tu caso específico.  El o tu optometrista también te pueden recomendar lentes especiales para aprovechar la visión que te queda.
Desgraciadamente no hay una forma comprobada para evitar la DMAE. Sin embargo, algunos estudios han demostrado que  las vitamina A, C, D y E, junto con zinc, pueden retrasar la progresión de la enfermedad. Actualmente se están realizando estudios para ver si la luteína y la zeaxantina, dos antioxidantes que se encuentran en los vegetales de hoja verde, podrían hacer lo mismo.
Mientras tanto, sólo queda hacerse regularmente un examen de la vista a y mantenerse en guardia contra los síntomas de la enfermedad.