lunes, 27 de octubre de 2014

Ver la vida a todo color se hace más difícil con la edad - (Literalmente)


Con el paso de los años, de tantas cosas que se ven en la vida, se va ganando en madurez y experiencia.  Pero todo tiene su precio: la edad pasa la cuenta en otras formas, como en el aumento de los problemas de la visión cromática y especialmente aquellos relacionados con la capacidad de distinguir colores.



Con la edad la vista de las personas va cambiando. Algunos cambios son normales, debido al proceso natural del envejecimiento, y basta con visitas frecuentes al especialista, el uso de gafas o lentes de contacto y nueva o mejor iluminación para mejorar la precisión y el enfoque que se necesitan para realizar las actividades diarias.
La capacidad de distinguir los colores y sus gradaciones nítidamente, es otra de las capacidades que se van perdiendo a medida que se llega a la edad avanzada, dificultando tareas como distinguir el color de los alimentos, seleccionar un hilo para coser del color adecuado o combinar la ropa. 
Este problema de la vista fue estudiado y descrito por primera vez a fines del siglo XVIII por el químico inglés John Dalton, que lo padecía.
Según unas investigaciones realizadas por The Smith-Kettlewell Eye Research Institute, en San Francisco, California, estas anormalidades de la visión cromática aumentan considerablemente con el paso del tiempo, llegando a afectar a más de la mitad de las personas en los grupos de mayor edad.  Antes de los 70, muy pocas personas tienen problemas con la visión cromática, pero la tasa de incidencia aumenta rápidamente en décadas posteriores.
·         En general, el 40 por ciento de los participantes obtuvo resultados anormales en una de las dos pruebas de visión cromática. El 20 por ciento no pasó ninguna de las pruebas.
Aquí conviene hacer un breve repaso del mecanismo que permite que nuestros ojos perciban los colores.  Podemos ver a color gracias a unas células en forma de cono, situadas principalmente en la mácula, el área central de la retina. Estos conos son sensibles a las ondas de luz roja, verde y azul y a las combinaciones de las mismas que van produciendo otros colores.  Si falta algún tipo de estos conos, o no funcionan de manera adecuada, la persona puede tener problemas con la visión cromática: ya sea, no distinguir uno de los colores básicos, no distinguir las tonalidades de ese color, o confundir un color con otro.
Como mencionamos previamente, una de las irregularidades más comunes es la ceguera para el rojo o el verde que se perciben como un solo color (daltonismo) y que afecta más a los hombres que a las mujeres.  La segunda ceguera de colores más común es la que afecta al azul, en la que la persona no distingue ni el azul ni el amarillo.  En muy raras ocasiones no se distingue ningún color y se ve todo en blanco y negro o gris.
Los investigadores también mencionaron en su informe sobre los posibles factores que podrían contribuir al aumento de los problemas de la visión cromática con la edad y con los defectos del “azul-amarillo” en particular. Entre estos factores:
  • Reducción del tamaño de la pupila que hace que entre menos luz en el ojo
  • El lente dentro del ojo se vuelve más amarillento cada vez
  • Visión menos sensible.
Además, otras condiciones que afectan al ojo, como el glaucoma, la degeneración macular relacionada con la edad y la retinopatía diabética, también producen defectos en la percepción del “azul-amarillo” en sus etapas más tempranas.
La recomendación es que cuides tu vista como un tesoro en cualquier etapa de la vida.  Perder la capacidad de ver nítidamente los colores, o confundirlos unos con otros, en comparación con la pérdida de la visión o la ceguera total, puede parecer menos importante. Pero hay una diferencia en la calidad de vida considerable cuando no se pueden apreciar los colores que ofrecen un paisaje, un jardín, un cuadro y todo se ve más opaco y gris.  Visita al especialista una vez al año para poder detectar cualquier problema de visión que se presente en sus etapas más tempranas y que puedas seguir viendo a todo color.

lunes, 13 de octubre de 2014

Hasta el "mas hombre" llora ... o es que tiene OJO SECO ...


¿Alguna vez te has puesto a pensar en la función de tus lágrimas? No sólo son una expresión de tus emociones, sino que cumplen una tarea muy importante en la protección de tus ojos.
 
Cada vez que parpadeas, tus lágrimas lubrican la córnea, que es la superficie de tu ojo.  Esto ayuda a reducir el riesgo de infección, a eliminar partículas que puedan entrar en tus ojos y a mantener a tu ojo suave y tu visión clara. 
El exceso de lágrimas se escapa por una especie de canal de drenaje en el extremo de tus ojos más cercano a tu nariz.

Ahora bien, si no produces suficientes lágrimas para lubricar tus ojos, puedes desarrollar una condición denominada queratoconjuntivitis seca (QCS), también conocida como ojo seco. 
El ojo seco es un problema común y frecuentemente crónico.  Las personas mayores son las más afectadas.  Hay dos causas principales del ojo seco:

1.  Una cantidad insuficiente de lágrimas:
Esto puede ser causado por:

·         La edad – la mayoría de las personas mayores de 65 años tienen síntomas de ojo seco.
·         Ciertas condiciones médicas, como la artritis reumatoide, la diabetes, los problemas de tiroides, y los cambios hormonales provocados por el embarazo y la menopausia.
·         Como efecto secundario de algunos medicamentos, como los anticonceptivos orales, los antihistamínicos, los descongestionantes, los antidepresivos, y los medicamentos para la presión arterial.
·         La exposición al humo u otra forma de contaminación, a un clima árido o al viento.
·         El uso a largo plazo de los lentes de contacto.
·         Como efecto secundario de la cirugía LASIK.
·         Por pasar demasiado tiempo sin parpadear, por ejemplo al utilizar ordenadores, tabletas y pantallas en general.


2.  Lágrimas de mala calidad:
Te parecerá sorprendente, pero las lágrimas tienen tres capas: la capa lípida, la capa acuosa y la capa de mucina. Cada capa tiene su función. La acuosa es la que lubrica al ojo. La lípida ayuda a prevenir la evaporación y la de mucina a esparcir las lágrimas en el ojo. La forma más común del síndrome del ojo seco es causada cuando la capa acuosa es insuficiente.
Los síntomas del ojo seco pueden incluir:
·         Irritación, picazón o ardor en el ojo
·         La sensación de tener una polvo o un grano de arena en el ojo
·         Visión borrosa
·         Lagrimeo excesivo

Normalmente el ojo seco se trata con la aplicación de lágrimas artificiales sin receta médica, pero tu oftalmólogo u optometrista te puede recomendar gotas o pomadas específicas para cada caso. También hay alguna evidencia que los suplementos nutricionales de ácidos grasos omega-3 pueden ayudar a producir una mayor cantidad de lágrimas.

Aunque el ojo seco es una condición crónica, hay varias cosas que puedes hacer para ayudar a prevenirla, o al menos de minimizar la incomodidad que la acompaña:
·         Toma mucha agua
·         Recuerda parpadear regularmente cuando pasas mucho tiempo usando pantallas o leyendo.
·         Protege tus ojos del sol y del viento usando lentes para el sol cuando estés en el exterior.
·         Usa un humidificador de ambiente en casa y en el trabajo.

Cuida a tus ojos.  Es importante que todos “lloremos”.  ¡Hasta los más hombres!

miércoles, 1 de octubre de 2014

Síndrome Visual Informático en niños por el uso de ordenadores y dispositivos móviles

En la última década, el uso de ordenadores, tabletas y de teléfonos móviles entre los niños del mundo occidental se ha convertido en omnipresente, con consecuencias negativas sobre su visión.



Hay unas estadísticas realizadas en los Estados Unidos sobre esto, aunque en Europa y en España nos estamos acercando a esas cifras rápidamente, lo que es realmente muy preocupante.

Estadística sobre el uso de computadoras y niños de Estados Unidos:
El 94 por ciento de las familias estadounidenses con hijos tienen una computadora en el hogar con acceso a Internet. 

La cantidad de tiempo que le dedican los niños de entre  8 y 18 años (incluyendo los juegos de ordenador, consolas y videos) ha aumentado hasta 7,38 horas diaria.

El 29 por ciento de los niños de 8 a 18 años norteamericanos tenían su propio portátil, y aparte dedicaban un promedio de más de 90 minutos al día para enviar o recibir mensajes (mensajes y chat) en sus teléfonos móviles.

Muchos oftalmólogos pediátricos y optometristas americanos y europeos  creen que el uso de ordenadores y teléfonos móviles en los niños los pone en riesgo de  aparición y aumento de miopía.
Datos a tener en cuenta:

  • Los niños pueden no ser conscientes de la cantidad de tiempo que pasan frente a la pantalla. Pueden realizar una tarea en el PC durante horas con pocos descansos. Esta actividad prolongada puede causar problemas de enfoque (acomodativos) del ojo y problemas de cansancio ocular (a nivel muscular).
  • Los niños son muy adaptables. Ellos asumen que lo que ven y cómo lo ven es normal, incluso si su visión no es buena. Es por ello que es importante que los padres supervisen el tiempo que un niño pasa frente al ordenador para asegurarse que realiza descansos y realizar regularmente exámenes de la vista según las indicaciones de su optometrista oftalmólogo.
  • Los niños son más bajos que los adultos y por tanto necesitan que adaptemos los lugares donde se usa el computadora para mantener un correcto ángulo de visión de la pantalla. Lo ideal sería tener alineado el borde superior de la pantalla  con la línea de mirada, quedando entonces el centro de la misma en un ángulo aproximado de 15 grados. Además, si un niño tiene dificultades para alcanzar el teclado o al colocar los pies cómodamente en el suelo, él o ella puede experimentar dolores de cuello, hombros y/o  de espalda.

Consejos para reducir el riesgo del Síndrome Visual Informático:

  1. Revisiones visuales periódicas: Antes de comenzar la escuela, todos los niños deben hacerse un examen completo de la vista, incluyendo pruebas de cerca, de lejos y binoculares para saber si usa los dos ojos coordinadamente al tiempo y si sus músculos trabajan bien (es la motricidad fina que es la que usamos en la lectura).
  2. Regla 20-20. Debemos limitar la cantidad de tiempo que nuestros hijos pasan frente a la computadora sin descanso usando la regla 20-20. Esta regla es muy simple ya que lo único que uno necesita recordar es el realizar descansos de 20 segundos cada 20 minutos de uso de la computadora para minimizar la aparición de problemas oculares de enfoque y de irritación de los ojos.