lunes, 22 de septiembre de 2014

La protección de tus ojos frente al sol es obligatoria en cualquier momento del año


Aunque ya estamos en otoño y comienzan los días grises, no debemos dejar de protegernos los ojos contra los rayos UVA.

Hay que recordar que los rayos UVA son tan dañinos para nuestros ojos como lo son para la piel, además debido a su efecto acumulativo, el daño se va realizando poco a poco sin que nos demos cuenta. A corto plazo puede ocasionar síntomas temporales como irritación, ojos inflamados, rojos, fotofobia o lagrimeo excesivo, pero a largo plazo los efectos pueden ser irreversibles, como son cataratas entre otras. El trabajo de la protección ocular frente a los UV es debe ser constante.

Se debe tener en cuenta que la radiación UV está presente en toda la luz solar, con lo que no importa si es verano o invierno, estamos recibiéndola en cualquier momento del año. El 90% de los UV atraviesan las nubes más altas y no sólo los recibimos directamente, si no que se reflejan llegándonos desde cualquier ángulo, siendo un caso especial de esto la nieve en la montaña.

En el caso de los ojos, las horas de mayor exposición no coincide con las horas del sol más alto, ya que, es justo al amanecer o al atardecer cuanto recibimos la luz en un ángulo más directo a nuestros ojos.
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Todos estamos expuestos a los efectos de la radiación UV, pero se estima que los niños reciben 3 veces más radiación UV que los adultos, ya que realizan muchas más actividades en el exterior, tienen el cristalino más transparente y las pupilas más grandes, además del hecho que pocos llevan la protección adecuada.

Así, como resumen, no abandonemos la protección porque ya no sea verano, las gafas de sol con protección homologada, los sobreros, las lentes de contacto con protección UV, debe seguir acompañándonos a todos, tanto niños como mayores, para poder disfrutar de una buena salud visual durante toda la vida.

En caso de duda consulta con tu óptico.

1.- © de la imagen: JnJ Visión Care.