martes, 24 de junio de 2014

Los niños también deben cuidarse los ojos en verano


Al igual que los adultos, los niños y los adolescentes en verano están expuestos a las radiaciones durante muchas horas, por lo que también necesitan proteger sus ojos, y en mayor medida si cabe.

Por ejemplo, el cristalino de un niño es casi transparente hasta los 10 o 12 años. Y en el caso de los menores de 12 meses, hay que evitar exponerlos directamente al sol.

Además, es muy importante que recuerdes que la elección de las gafas de sol no es un juego. Muchas veces los padres compran las gafas porque que son divertidas o porque tienen la imagen de algún personaje infantil en cualquier mercadillo, pero estos productos no brindan ninguna protección a la vista (por el contrario, la ponen en peligro): es fundamental que las gafas de sol infantiles, al igual que las de los adultos, estén aprobadas y brinden una protección real contra los rayos UV

Para dar una buena protección, las lentes de las gafas deben llegar a los 400 nanómetros (UV400).

Además, las gafas para los niños deben tener un buen sistema que los ajuste (para que no se les caigan mientras están jugando) y deben estar fabricados con materiales resistentes y que no se rompan

¿Ya tienes tus lentes listos? Pues es hora de que empieces a incorporarlos en tu vida, al menos en los momentos de mayor exposición al sol, tanto en la playa (sobre todo, si la arena es blanca) como en la montaña.

A la hora de elegirlos, recuerda que cuando hablamos de protección, no es necesario que sean las gafas más caras, pero sí que te den garantías de calidad y de que en verdad te protegerán contra los rayos ultravioleta (UV)

Compra siempre las gafas de sol en una óptica, el único lugar que te puede dar la seguridad de protección de la misma