lunes, 22 de diciembre de 2014

Conducir seguro con la gafa adecuada


Según las estadísticas, hasta el 59% de los accidentes puede ser causado por la mala visión de los conductores, por eso es tan importante el realizarse una revisión periódica de la vista y el estar bien corregido a la hora de ponerse al volante.
 

Por otro lado siempre está la pregunta de ¿Cuál es la mejor gafa para conducir?...

Además de tener que estar graduadas exactamente para corregir nuestro problema visual hay que tener en cuenta otras cuestiones:

En la gafa de sol, las mejores las lentes polarizadas: Este tipo de filtro evita los molestos reflejos además de los destellos que provoca el sol en el asfalto o sobre otras superficies.

No obstante hay que tener en cuenta que NO se debe conducir de noche con ellas para evitar que nos deslumbren los faros de otros vehículos ya que, al no haber luz solar, no hay nada que polarizar.

También hay que tener en cuenta los filtros solares que llevan. Algunos están directamente prohibidos para conducir, por lo que debemos prestar atención a este apartado:

§  Claras, nivel 0: transmiten entre el 80% y el 100% de la luz. Están permitidas para conducir, pero apenas nos protegerán los días de más sol. Sólo son recomendables en condiciones de poca claridad, días nublados, etc.

§  Ligeramente coloreadas, nivel 1: transmiten entre el 43% y el 80% de la luz. Están permitidas para conducir, pero siguen sin proteger nuestros ojos de los días más claros o del sol bajo.

§  Medianamente coloreadas, nivel 2: transmiten entre el 18 y el 43% de la luz. Ya empiezan a protegernos los días soleados y claros. Están autorizadas para conducir.

§  Oscuras, nivel 3: transmiten entre el 8 y el 18% de la luz. Son recomendables para días muy claros y están permitidas para conducir.

§  Muy oscuras, nivel 4: transmiten entre el 3 y el 8% de la luz. Recomendables para esquiar, deportes acuáticos, etc. pero su uso está prohibido para conducir y es sancionable.

El color del filtro de la gafa de sol también influye. En general, es recomendable utilizar filtros que mantengan los colores lo más naturales posible. En ese sentido, los más recomendables son los cristales grises o ligeramente azulados. Los marrones pueden darnos un poco más de luminosidad y proteger el ojo en las horas del día con menor intensidad de luz.

Según los expertos en óptica, Los filtros amarillos aumentan la luminosidad de la imagen. Son recomendables para conducir con niebla y días oscuros. Esto no significa que nos permitan ver mejor por la noche: si no hay luz, no hay luminosidad que aumentar, por lo que es rotundamente falso que sean recomendables para conducir por la noche. Son apropiadas para las horas crepusculares, pero una vez se ha ido completamente el sol, no se deben utilizar.

jueves, 27 de noviembre de 2014

Ojo Vago


Que un niño sea perezoso es algo normal, pero que uno de sus ojos no quiera ver, aun cuando no tenga ningún problema físico, resulta por lo menos raro. Sin embargo ocurre y no es ningún chiste. Se trata de un problema de la visión que se denomina, Ojo Vago, y puede prevenirse o curarse si se detecta a tiempo.
 
Muchas personas creen que los problemas de la visión sólo afectan de los adultos y de las personas mayores. Sin embargo, muchos niños también pueden tener dificultades para ver bien. Uno de los problemas de la visión más común en los niños y que afecta de un 2 al 4 por ciento de ellos, se denomina ambliopía y es conocida como “Ojo Vago”.
Esta enfermedad puede aparecer entre los 2 meses y los 8 años de edad y en general se produce en un solo ojo (aunque puede afectar a los dos), que ve borroso o mal y no logra percibir los detalles. El problema es que durante los controles con el especialista, no se detectan lesiones ni en la retina ni en el nervio óptico de ese ojo. De ahí que se le denomine ojo vago o perezoso: no existe un problema físico que justifique la falta de visión y sin embargo el ojo no cumple bien su función de ver.

Por suerte los tratamientos suelen hacer que este vago empiece a funcionar. Estos varían: a veces los niños deben llevar un parche en el ojo que ve bien para que el otro se vea obligado a trabajar o se les indica que hagan ejercicios visuales. En otros casos se pueden recetar gafas e incluso puede ser necesario practicar una cirugía.
Lo importante es que sepas qué es la ambliopía y como se manifiesta para que entiendas y hasta lo sugieras, cuando el especialista está evaluando la vista del niño. Se ha probado que cuanto antes se detecte y se trate este problema, los resultados son mucho mejores.

Un equipo de investigadores de varias instituciones estadounidenses ha publicado los detalles de un estudio reciente en el que revisaron datos de casi mil niños tratados por ambliopía u ojo perezoso y descubrieron que quienes tenían entre 3 y 7 años de edad respondieron mucho mejor al tratamiento que los tenían entre 7 y 13 años, sobre todo en los casos que eran moderados a severos.
Cabe destacar que los niños mayores también mejoraron y en algunos casos mostraron más beneficios de los que se esperaban inicialmente. Por eso es importante detectar y tratar esta enfermedad, aun cuando el niño ya sea mayorcito. Eso sí, después de los 10 años, la recuperación de la visión será parcial, no total. Es vital atacar el problema cuanto antes.
¿Te has preguntado cómo está viendo tu hijo? ¿Has consultado al especialista? Los especialistas recomiendan descartar cualquier problema de la visión antes de que el niño asista a la escuela, es decir, antes de los 5 años de edad.
Independientemente de la edad de tu hijo, no dejes de buscar ayuda profesional si notas que tiene alguno de estos síntomas del denominado ojo perezoso:

·         Ojos que se giran hacia adentro o hacia afuera

·         Ojos que no parecen trabajar coordinadamente

·         Incapacidad para juzgar la profundidad correctamente

·         Visión deficiente en un ojo


Recuerda que los problemas de la visión no le afectan sólo a los adultos. Cuando se presentan en los niños, muchas veces no se detectan hasta que comienzan a asistir a la escuela porque tienen problemas para realizar tareas como la lectura y la escritura. No esperes a que esto suceda y planifica ya tu próxima visita al óptico.

miércoles, 19 de noviembre de 2014

Los ojos, espejo de... ¿otras enfermedades?


A los ojos les llaman el espejo del alma, pero pueden ser mucho más que eso. Analizados por un médico, pueden ser la ventana que descubra ciertos síntomas que delatan otras condiciones en el cuerpo. Aunque te parezca extraño, muchas enfermedades se manifiestan a través de los ojos, como la diabetes y algunos problemas del corazón. Aquí te contamos otros ejemplos, para que estés atento y no descuides tu visita anual con el especialista


¡Qué útiles e importantes son los ojos! ¿Te imaginas un día sin ellos?  Trabajan para nosotros constantemente, permitiéndonos ver el mundo a nuestro alrededor.  También tienen su propio “lenguaje” ya que sin decir una palabra, pueden expresar alegría, dolor y enojo. Para un especialista entrenado, los ojos pueden incluso decir mucho más: no solamente mostrarán síntomas de condiciones que los afectan directamente, como el glaucoma o las cataratas, también pueden mostrar señales relacionadas con algún otro trastorno de salud, como la diabetes o problemas en el corazón.

Pero esto no es lo único. Los ojos pueden permitir ver otras enfermedades sistémicas (de otras partes del cuerpo), como aneurismas, el VIH, el cáncer y otros problemas hereditarios. Por eso es importante hacerse controles periódicos de la visión, sobre todo después de los 40 años de edad (o antes, si en tus antecedentes familiares hay miembros que tienen o han tenido problemas en la vista).

Las visitas periódicas con los especialistas que se ocupan de la salud de los ojos permitirán detectar las señales que delatan este tipo de trastornos, y que solamente ellos saben interpretar. Pero hay otras señales en los ojos que son visibles para todos. Por ejemplo, presta atención a los siguientes síntomas que pueden alertarte a un problema de salud:

Ojos amarillos: algunas enfermedades del hígado, incluida la hepatitis y la cirrosis, pueden hacer que la parte blanca de los ojos tome este color.

Ojos saltones: puede ser una cuestión de rasgos familiares pero, muchas veces, indican que la glándula tiroidea (o la tiroides) está funcionando mal. Eso hace que los tejidos que rodean el ojo se hinchen y le den un aspecto abultado o sobresaliente.

Ojos enrojecidos: hay vasos sanguíneos diminutos que recorren los ojos, por eso a veces pueden provocarse derrames que contrastan con el blanco que rodea al iris. En la mayoría de los casos, esto no tiene una causa obvia, pero en algunas ocasiones puede indicar presión alta o problemas en la coagulación de la sangre.

Ojos de diferentes colores o heterocromia. En general es una condición que se hereda, pero a veces puede estar relacionada con alguna lesión en los ojos, hemorragia (sangrado) o la presencia de un cuerpo extraño. También puede estar relacionada con otras condiciones como el glaucoma, el síndrome de Waardenberg (que es un defecto de nacimiento) o la neurofibromatosis.

Párpados caídos o ptosis: en general se trata de un signo del paso del tiempo y el envejecimiento natural de las personas pero, en algunos casos aislados, puede indicar la presencia de un tumor cerebral o una enfermedad neuromuscular conocida como miastenia grave, que interfiere con los mensajes que los nervios envían a los músculos.

Irregularidades de las pupilas: en general, la parte negra de los ojos es del mismo tamaño en ambos ojos y reaccionan de manera similar ante la exposición a la luz. Cuando reaccionan de manera diferente, pueden indicar distintos problemas, entre los cuales se destacan problemas del corazón, un tumor en el cerebro o en el nervio óptico, un aneurisma cerebral (un ensanchamiento o dilatación de la pared de una arteria del cerebro), sífilis (una enfermedad de transmisión sexual causada por una bacteria) y esclerosis múltiple (una enfermedad del sistema nervioso que afecta al cerebro y a la médula espinal).

Y la lista podría continuar. Ten en cuenta que los niños también pueden tener señales en los ojos que indiquen la presencia de otros problemas de salud. Estos pueden ser:

Ojo más grande que otro: si un bebé o un niño tiene un ojo (de hecho, la córnea) más grande que la otra puede ser una señal de glaucoma congénito. Un reflejo blanco en la pupila puede indicar una catarata congénita, un tumor dentro del ojo (que se conoce como retinoblastoma), o una infección por parásitos.

Ojo vago (ambliopía): es una condición que se puede corregir a tiempo, pero también puede deberse a un tumor dentro del ojo o a un problema neurológico.  Lleva al niño al especialista para que determine la causa correcta y se pueda tratar.

De nuevo, si notas algo extraño en el color, el brillo o la forma del ojo de tu hijo, no dejes de consultar con un especialista.

En el caso de los adultos: si tienes 40 años de edad o más o si algún miembro en tu familia sufre o ha sufrido problemas en la vista, no dejes de ir a consultas periódicas con el especialista, para que te examine y para que pueda orientarte sobre el cuidado de tus ojos. Así podrá detectar cualquier condición, antes de que se complique sea más difícil de solucionar.

miércoles, 12 de noviembre de 2014

Los años de estudio: factor de riesgo para la miopía


Un equipo de investigadores alemanes ha sido el primero en encontrar nuevos factores de riesgo para el desarrollo y la severidad de la miopía, que tienen que ver con el entorno y con los hábitos de vida y no necesariamente con la genética: específicamente el nivel de educación y los años de estudio. Interesante, ¿verdad?


Dedicamos años y años de estudio a prepararnos para el futuro.  Un alto nivel educativo y una carrera ayudan a alcanzar metas a nivel profesional y cultural a la vez que brindan seguridad y estabilidad financiera. Pero “quemarse las pestañas” en el intento, según un estudio reciente, puede ocasionar un peligro para los ojos, esas herramientas básicas que se utilizan para estudiar y leer todo lo necesario para adquirir esos conocimientos: específicamente, representan un riesgo mayor de desarrollar miopía. (Para el ojo miope los objetos cercanos se vean claros, pero los lejanos se ven borrosos)

La miopía es muy común. Por ejemplo, afecta a alrededor de un 30 a un 40 por ciento de la población europea y ha ido en aumento en otros países (su tasa de incidencia en los países asiáticos desarrollados, es de un 80 por ciento en la actualidad).  Existe evidencia que apoya la teoría de que tiene origen genético, pero algunos adultos pueden desarrollarla debido a un exceso de estrés visual o por condiciones de salud como la diabetes.  

Una miopía extremadamente severa es una de las causas de la pérdida de la visión y está asociada con un riesgo mayor de desarrollar desprendimiento de la retina, degeneración macular por miopía, cataratas prematuras y glaucoma.

Pues bien, un equipo de investigadores del Centro Médico Universitario en Mainz, Alemania realizó el primer estudio de población que sugiere que los factores ambientales podrían ser incluso más importantes en el desarrollo y severidad de la miopía que la propia genética.

En dicho estudio, los investigadores tuvieron en cuenta los casos de 4,600 alemanes entre los 35 y los 74 años de edad y encontraron que el 24 por ciento de aquellos que no habían completado la secundaria eran miopes, en comparación con un 35 por ciento de estudiantes de secundaria preuniversitarios y graduados de escuelas vocacionales que sí lo eran, al igual que el 53 por ciento de graduados universitarios.

El estudio concluyó que las personas que pasan más años dedicados al estudio en centros de instrucción tienen una miopía más severa y que dicha severidad aumenta con cada año de estudio. Al evaluar los efectos de la genética en la miopía, los investigadores concluyeron que tenía mucho menos impacto en la severidad de la misma que el nivel educativo.

Sin embargo, dichos resultados, publicados en la edición de junio de la revista Ophtalmology, sugieren, pero no prueban que exista un vínculo entre la miopía y el nivel de educación, al menos hasta que se lleven a cabo más estudios al respecto. Mientras tanto, indican un sencillo antídoto ante el supuesto peligro: los estudiantes deben pasar más tiempo en el exterior, expuestos a la luz natural.  Unos estudios recientes en el que participaron niños y jóvenes en Asia y Dinamarca mostraron que un mayor tiempo en el exterior se asocia con una menor incidencia de miopía.

Los padres deben estar pendientes a cualquier queja que tenga el niño o el adolescente en cuanto a la vista: borrosidad, dificultad para percibir lo que la maestra escribe en la pizarra, dolores de cabeza o cansancio de los ojos o la vista.  Una visita anual al especialista es imprescindible para mantener una buena salud visual y para detectar a tiempo cualquier problema. Pero además, hay que velar también por las condiciones en que los niños, los adolescentes y los jóvenes estudian. Ellos necesitan un entorno bien iluminado, un horario de estudio que evite los excesos, sobre todo de horas ante una pantalla, y tratar de balancear la actividad intelectual con la física.
Es fundamental prestarle atención y cuidado a los ojos, precisamente para que puedan cumplir su misión durante los años de estudio y preparación para el futuro y librarlos, si es posible, de condiciones como la miopía.

lunes, 27 de octubre de 2014

Ver la vida a todo color se hace más difícil con la edad - (Literalmente)


Con el paso de los años, de tantas cosas que se ven en la vida, se va ganando en madurez y experiencia.  Pero todo tiene su precio: la edad pasa la cuenta en otras formas, como en el aumento de los problemas de la visión cromática y especialmente aquellos relacionados con la capacidad de distinguir colores.



Con la edad la vista de las personas va cambiando. Algunos cambios son normales, debido al proceso natural del envejecimiento, y basta con visitas frecuentes al especialista, el uso de gafas o lentes de contacto y nueva o mejor iluminación para mejorar la precisión y el enfoque que se necesitan para realizar las actividades diarias.
La capacidad de distinguir los colores y sus gradaciones nítidamente, es otra de las capacidades que se van perdiendo a medida que se llega a la edad avanzada, dificultando tareas como distinguir el color de los alimentos, seleccionar un hilo para coser del color adecuado o combinar la ropa. 
Este problema de la vista fue estudiado y descrito por primera vez a fines del siglo XVIII por el químico inglés John Dalton, que lo padecía.
Según unas investigaciones realizadas por The Smith-Kettlewell Eye Research Institute, en San Francisco, California, estas anormalidades de la visión cromática aumentan considerablemente con el paso del tiempo, llegando a afectar a más de la mitad de las personas en los grupos de mayor edad.  Antes de los 70, muy pocas personas tienen problemas con la visión cromática, pero la tasa de incidencia aumenta rápidamente en décadas posteriores.
·         En general, el 40 por ciento de los participantes obtuvo resultados anormales en una de las dos pruebas de visión cromática. El 20 por ciento no pasó ninguna de las pruebas.
Aquí conviene hacer un breve repaso del mecanismo que permite que nuestros ojos perciban los colores.  Podemos ver a color gracias a unas células en forma de cono, situadas principalmente en la mácula, el área central de la retina. Estos conos son sensibles a las ondas de luz roja, verde y azul y a las combinaciones de las mismas que van produciendo otros colores.  Si falta algún tipo de estos conos, o no funcionan de manera adecuada, la persona puede tener problemas con la visión cromática: ya sea, no distinguir uno de los colores básicos, no distinguir las tonalidades de ese color, o confundir un color con otro.
Como mencionamos previamente, una de las irregularidades más comunes es la ceguera para el rojo o el verde que se perciben como un solo color (daltonismo) y que afecta más a los hombres que a las mujeres.  La segunda ceguera de colores más común es la que afecta al azul, en la que la persona no distingue ni el azul ni el amarillo.  En muy raras ocasiones no se distingue ningún color y se ve todo en blanco y negro o gris.
Los investigadores también mencionaron en su informe sobre los posibles factores que podrían contribuir al aumento de los problemas de la visión cromática con la edad y con los defectos del “azul-amarillo” en particular. Entre estos factores:
  • Reducción del tamaño de la pupila que hace que entre menos luz en el ojo
  • El lente dentro del ojo se vuelve más amarillento cada vez
  • Visión menos sensible.
Además, otras condiciones que afectan al ojo, como el glaucoma, la degeneración macular relacionada con la edad y la retinopatía diabética, también producen defectos en la percepción del “azul-amarillo” en sus etapas más tempranas.
La recomendación es que cuides tu vista como un tesoro en cualquier etapa de la vida.  Perder la capacidad de ver nítidamente los colores, o confundirlos unos con otros, en comparación con la pérdida de la visión o la ceguera total, puede parecer menos importante. Pero hay una diferencia en la calidad de vida considerable cuando no se pueden apreciar los colores que ofrecen un paisaje, un jardín, un cuadro y todo se ve más opaco y gris.  Visita al especialista una vez al año para poder detectar cualquier problema de visión que se presente en sus etapas más tempranas y que puedas seguir viendo a todo color.

lunes, 13 de octubre de 2014

Hasta el "mas hombre" llora ... o es que tiene OJO SECO ...


¿Alguna vez te has puesto a pensar en la función de tus lágrimas? No sólo son una expresión de tus emociones, sino que cumplen una tarea muy importante en la protección de tus ojos.
 
Cada vez que parpadeas, tus lágrimas lubrican la córnea, que es la superficie de tu ojo.  Esto ayuda a reducir el riesgo de infección, a eliminar partículas que puedan entrar en tus ojos y a mantener a tu ojo suave y tu visión clara. 
El exceso de lágrimas se escapa por una especie de canal de drenaje en el extremo de tus ojos más cercano a tu nariz.

Ahora bien, si no produces suficientes lágrimas para lubricar tus ojos, puedes desarrollar una condición denominada queratoconjuntivitis seca (QCS), también conocida como ojo seco. 
El ojo seco es un problema común y frecuentemente crónico.  Las personas mayores son las más afectadas.  Hay dos causas principales del ojo seco:

1.  Una cantidad insuficiente de lágrimas:
Esto puede ser causado por:

·         La edad – la mayoría de las personas mayores de 65 años tienen síntomas de ojo seco.
·         Ciertas condiciones médicas, como la artritis reumatoide, la diabetes, los problemas de tiroides, y los cambios hormonales provocados por el embarazo y la menopausia.
·         Como efecto secundario de algunos medicamentos, como los anticonceptivos orales, los antihistamínicos, los descongestionantes, los antidepresivos, y los medicamentos para la presión arterial.
·         La exposición al humo u otra forma de contaminación, a un clima árido o al viento.
·         El uso a largo plazo de los lentes de contacto.
·         Como efecto secundario de la cirugía LASIK.
·         Por pasar demasiado tiempo sin parpadear, por ejemplo al utilizar ordenadores, tabletas y pantallas en general.


2.  Lágrimas de mala calidad:
Te parecerá sorprendente, pero las lágrimas tienen tres capas: la capa lípida, la capa acuosa y la capa de mucina. Cada capa tiene su función. La acuosa es la que lubrica al ojo. La lípida ayuda a prevenir la evaporación y la de mucina a esparcir las lágrimas en el ojo. La forma más común del síndrome del ojo seco es causada cuando la capa acuosa es insuficiente.
Los síntomas del ojo seco pueden incluir:
·         Irritación, picazón o ardor en el ojo
·         La sensación de tener una polvo o un grano de arena en el ojo
·         Visión borrosa
·         Lagrimeo excesivo

Normalmente el ojo seco se trata con la aplicación de lágrimas artificiales sin receta médica, pero tu oftalmólogo u optometrista te puede recomendar gotas o pomadas específicas para cada caso. También hay alguna evidencia que los suplementos nutricionales de ácidos grasos omega-3 pueden ayudar a producir una mayor cantidad de lágrimas.

Aunque el ojo seco es una condición crónica, hay varias cosas que puedes hacer para ayudar a prevenirla, o al menos de minimizar la incomodidad que la acompaña:
·         Toma mucha agua
·         Recuerda parpadear regularmente cuando pasas mucho tiempo usando pantallas o leyendo.
·         Protege tus ojos del sol y del viento usando lentes para el sol cuando estés en el exterior.
·         Usa un humidificador de ambiente en casa y en el trabajo.

Cuida a tus ojos.  Es importante que todos “lloremos”.  ¡Hasta los más hombres!

miércoles, 1 de octubre de 2014

Síndrome Visual Informático en niños por el uso de ordenadores y dispositivos móviles

En la última década, el uso de ordenadores, tabletas y de teléfonos móviles entre los niños del mundo occidental se ha convertido en omnipresente, con consecuencias negativas sobre su visión.



Hay unas estadísticas realizadas en los Estados Unidos sobre esto, aunque en Europa y en España nos estamos acercando a esas cifras rápidamente, lo que es realmente muy preocupante.

Estadística sobre el uso de computadoras y niños de Estados Unidos:
El 94 por ciento de las familias estadounidenses con hijos tienen una computadora en el hogar con acceso a Internet. 

La cantidad de tiempo que le dedican los niños de entre  8 y 18 años (incluyendo los juegos de ordenador, consolas y videos) ha aumentado hasta 7,38 horas diaria.

El 29 por ciento de los niños de 8 a 18 años norteamericanos tenían su propio portátil, y aparte dedicaban un promedio de más de 90 minutos al día para enviar o recibir mensajes (mensajes y chat) en sus teléfonos móviles.

Muchos oftalmólogos pediátricos y optometristas americanos y europeos  creen que el uso de ordenadores y teléfonos móviles en los niños los pone en riesgo de  aparición y aumento de miopía.
Datos a tener en cuenta:

  • Los niños pueden no ser conscientes de la cantidad de tiempo que pasan frente a la pantalla. Pueden realizar una tarea en el PC durante horas con pocos descansos. Esta actividad prolongada puede causar problemas de enfoque (acomodativos) del ojo y problemas de cansancio ocular (a nivel muscular).
  • Los niños son muy adaptables. Ellos asumen que lo que ven y cómo lo ven es normal, incluso si su visión no es buena. Es por ello que es importante que los padres supervisen el tiempo que un niño pasa frente al ordenador para asegurarse que realiza descansos y realizar regularmente exámenes de la vista según las indicaciones de su optometrista oftalmólogo.
  • Los niños son más bajos que los adultos y por tanto necesitan que adaptemos los lugares donde se usa el computadora para mantener un correcto ángulo de visión de la pantalla. Lo ideal sería tener alineado el borde superior de la pantalla  con la línea de mirada, quedando entonces el centro de la misma en un ángulo aproximado de 15 grados. Además, si un niño tiene dificultades para alcanzar el teclado o al colocar los pies cómodamente en el suelo, él o ella puede experimentar dolores de cuello, hombros y/o  de espalda.

Consejos para reducir el riesgo del Síndrome Visual Informático:

  1. Revisiones visuales periódicas: Antes de comenzar la escuela, todos los niños deben hacerse un examen completo de la vista, incluyendo pruebas de cerca, de lejos y binoculares para saber si usa los dos ojos coordinadamente al tiempo y si sus músculos trabajan bien (es la motricidad fina que es la que usamos en la lectura).
  2. Regla 20-20. Debemos limitar la cantidad de tiempo que nuestros hijos pasan frente a la computadora sin descanso usando la regla 20-20. Esta regla es muy simple ya que lo único que uno necesita recordar es el realizar descansos de 20 segundos cada 20 minutos de uso de la computadora para minimizar la aparición de problemas oculares de enfoque y de irritación de los ojos.

lunes, 22 de septiembre de 2014

La protección de tus ojos frente al sol es obligatoria en cualquier momento del año


Aunque ya estamos en otoño y comienzan los días grises, no debemos dejar de protegernos los ojos contra los rayos UVA.

Hay que recordar que los rayos UVA son tan dañinos para nuestros ojos como lo son para la piel, además debido a su efecto acumulativo, el daño se va realizando poco a poco sin que nos demos cuenta. A corto plazo puede ocasionar síntomas temporales como irritación, ojos inflamados, rojos, fotofobia o lagrimeo excesivo, pero a largo plazo los efectos pueden ser irreversibles, como son cataratas entre otras. El trabajo de la protección ocular frente a los UV es debe ser constante.

Se debe tener en cuenta que la radiación UV está presente en toda la luz solar, con lo que no importa si es verano o invierno, estamos recibiéndola en cualquier momento del año. El 90% de los UV atraviesan las nubes más altas y no sólo los recibimos directamente, si no que se reflejan llegándonos desde cualquier ángulo, siendo un caso especial de esto la nieve en la montaña.

En el caso de los ojos, las horas de mayor exposición no coincide con las horas del sol más alto, ya que, es justo al amanecer o al atardecer cuanto recibimos la luz en un ángulo más directo a nuestros ojos.
(1)

Todos estamos expuestos a los efectos de la radiación UV, pero se estima que los niños reciben 3 veces más radiación UV que los adultos, ya que realizan muchas más actividades en el exterior, tienen el cristalino más transparente y las pupilas más grandes, además del hecho que pocos llevan la protección adecuada.

Así, como resumen, no abandonemos la protección porque ya no sea verano, las gafas de sol con protección homologada, los sobreros, las lentes de contacto con protección UV, debe seguir acompañándonos a todos, tanto niños como mayores, para poder disfrutar de una buena salud visual durante toda la vida.

En caso de duda consulta con tu óptico.

1.- © de la imagen: JnJ Visión Care.

martes, 9 de septiembre de 2014

¿3D o no 3D en el cine?


Hace un tiempo abordamos el tema, pero conviene retomarlo, ya que prácticamente todas las superproducciones de cine salen en su versión 3D…

Sin embargo estas nuevas tecnologías de imagen en 3D, presentadas como la última innovación, no pueden ser vistas por todos y, en algunos casos, pueden generar malestares como náuseas y dolores de cabeza.



¿Cómo prefieres ver las películas en el cine, en las tradicionales 2D (2 dimensiones) o en las novedosas 3D (3 dimensiones) que están saltando de la pantalla grande para instalarse en televisores, videojuegos y hasta en el Internet? Tal es el crecimiento de esta tecnología que YouTube, el sitio de videos en línea desde el cual se reproducen más de 3 mil millones de videos al día en todo el mundo, anunció el lanzamiento de una nueva función para que los usuarios puedan convertir sus filmaciones de 2D a 3D en tan sólo unos clics, y éste es sólo un ejemplo.

Sin embargo, no todos pueden ver imágenes en 3D.  Hay quienes sencillamente ven la imagen distorsionada, mientras que a otros les provoca malestares físicos, como mareos y dolor de cabeza. A todo esto se suma que los efectos logrados no parecen generar más realismo en los espectadores. Entonces, ¿realmente vale la pena pagar más para ver las películas en 3D?

Para poder ver en tres dimensiones, la información de la imagen entra por cada ojo y viaja hasta el cerebro, en donde las señales se unen en una única imagen tridimensional final, es decir, con la dimensión de profundidad. Este procedimiento que parece tan sencillo se denomina “estereopsis”, y el cerebro aprende a hacerlo con precisión en los primeros años de vida.

La “estereopsis” es la que permite realizar muchas de las tareas cotidianas, como conducir, construir objetos tridimensionales, enhebrar una aguja, llenar un vaso de agua sin que rebalse y hasta saludar dando la mano a otra persona sin golpearla. A los niños les permite interpretar el espacio que los rodea, ubicar y localizar objetos, realizar habilidades motoras como golpear una pelota, correr y saltar, percibir la velocidad de los objetos, calcular distancias y alturas, y hacer tareas manuales precisas.

Pero a veces, este proceso no se produce correctamente, por ejemplo, cuando alguien tiene estrabismo, vicios de refracción, anisometropía (“ojo vago”). En estos casos, es importante detectar el problema lo antes posible. Lo ideal sería detectarlo antes de que el niño cumpla el año de edad, ya que luego puede ser irreversible, pero como eso no siempre es posible, si hay algo que las tecnologías 3D están permitiendo es detectar problemas de visión en los niños (y en los adultos) que de otro modo podrían haber pasado desapercibidos.

A pesar del éxito que parece mostrar la industria del 3D, muchas personas tienen dificultades para verlas. Según una encuesta desarrollada por la Asociación de Optometristas Estadounidenses, un 25% de los espectadores declararon haber sufrido dolores de cabeza, visión borrosa, náuseas y otros malestares al mirar películas en 3D.

¿Entonces, es realmente más placentero ver películas en 3D? La industria no deja de producir dispositivos capaces de reproducirlas y los presenta como la última innovación en materia de imagen. ¿Qué opinan los espectadores?

Un grupo de investigadores de la Universidad del Estado de California, en Estados Unidos, se hizo esta pregunta y se sorprendió con los resultados que obtuvo mediante una encuesta en línea, realizada entre 400 estudiantes: los espectadores mostraron que no recordaron mejor la película cuando la vieron en uno u otro formato, y quienes la vieron en 3D no experimentaron una sensación de inmersión mayor en el mundo de la ficción.

¿Y tú, qué sensaciones tienes con las películas en 3D? Si no le habías prestado atención o te sentías incómodo ante tus amigos de que te haya causado algunos efectos físicos incómodos, ahora ya lo sabes: esto puede pasar y es más común de lo que parece.

Y si vas a disfrutar la película con tu hijo, con tu sobrino o algún niño, no dejes de pregúntale cómo se siente y qué sensaciones tiene. Si te dice que ve raro o borroso, que le duele la cabeza, está mareado o tiene náuseas, quizá tenga un problema de visión y vale la pena que visite al especialista, ya que detrás de esas molestias puede existir un problema de visión.

miércoles, 27 de agosto de 2014

Vuelta al Cole...

Uno de cada 4 niños en edad escolar sufre algún problema visual que puede influir negativamente en su aprovechamiento académico de no ser diagnosticado y tratado a tiempo.

Casi el 25 por ciento de los niños sufren de condiciones visuales, que de no ser diagnosticadas y corregidas a tiempo pueden poner en riesgo su salud visual y afectar de manera adversa su desarrollo académico.


Para ayudarles a iniciar de forma provechosa las clases, queremos recordaros a los padres que es conveniente realizar un examen visual completo a vuestros hijos una vez al año
Un niño en edad escolar puede tener problemas de visión si muestra dificultad para ver objetos a distancia o leer en la pizarra, si entorna los ojos o si se sienta demasiado cerca del televisor. Si notas una de estas señales, debes llevarlo para la realización del examen visual así poder corregir este problema lo antes posible.

Mediante este examen se pueden identificar en los niños algunos de los trastornos oculares más comunes como: la miopía (problemas para ver de lejos), la hipermetropía (no ver objetos de cerca), el astigmatismo (la córnea es ovalada lo que provoca la disminución de la visión) y el estrabismo, también llamado ojo desviado.  Todas estas condiciones pueden influyen negativamente en la habilidad de lectura y por lo tanto en el aprovechamiento de las clases.
Además actualmente nuestros niños y jóvenes no sólo aprenden de manera tradicional en el aula, sino que también usan dispositivos electrónicos que causan fatiga visual, además de otros problemas relacionados con la luz azul.

Algunos de los indicios que podemos tener para intuir de la existencia de algún problema con la visión de nuestro hij@, son los siguientes:
·         Se frota los ojos constantemente
·         Siente sensibilidad extrema ante la luz
·         Tiene dolor de cabeza
·         Presenta falta de atención
·         Se lleva los materiales de lectura muy cerca de su rostro
·         Entorna los ojos constantemente
·         Utiliza los dedos para seguir las palabras mientras lee
·         Presenta enrojecimiento o lagrimeo crónico de los ojos

En resumen, incluye en tu lista de preparación para el regreso a las clases cada año un examen completo de la vista para tus hijos.  Si tu niño nunca ha ido a hacérselo, puede estar reticente, pero hay maneras de hacerle sentirse cómodo. Por ejemplo, puedes llevarlo contigo cuando tú te lo haces para que sienta confianza y sepa que es un proceso rutinario.
No olvides también que en caso de necesitar corrección, no sólo tiene la opción de las gafas, ya que también existe la posibilidad de lentes de contacto, ideales para su uso cuando practica deporte.

Consulta en tu óptica todas las opciones y asegúrate un buen inicio de curso para tu hij@